Técnicos del área de Urbanismo se personaron durante la mañana de ayer en el número 24 de la calle Juan de Garay para analizar el estado en el que se encuentra el inmueble afectado, donde residen una veintena de personas. En este sentido, la concejala de Urbanismo, Julia Madrazo, anunció que, además de detener las obras, se adoptarán una serie de medidas de seguridad que «garanticen el seguimiento de las patologías que los técnicos han detectado» en el edificio. «Se colocarán testigos en las partes donde han aparecido las fisuras, además de reforzar de forma provisional la fachada posterior del inmueble y apuntalar varios puntos de la escalera», explicó.
Madrazo garantizó que no se levantará la suspensión cautelar de las obras hasta que se realice un estudio «detallado» de las mismas. «Se valorará la idoneidad de los sistemas técnicos que se prevén utilizar en el solar anexo del edificio, donde está previsto la edificación de nuevas viviendas», adelantó la concejala.










