
La cuantía es de 390 o 487 euros al mes, según el grado de deterioro del afectado. En cualquier caso, estas ayudas están reservadas a los grandes dependientes, los que necesitan atención «las 24 horas del día». Todas las familias que cumplan este requisito podrán cobrarlas independientemente de su nivel de ingresos, ya que se trata de un «derecho subjetivo» que se cubre con partidas ampliables. Además, a quienes renuncien a trabajar para hacerse cargo de un allegado se les dará de alta en la Seguridad Social «para que no pierda derechos» de cara a cobrar una pensión.
Las prestaciones económicas, que se solicitan en los servicios sociales de base, no cubren todas las necesidades de los cuidadores. «Es importante darles formación, que tengan momentos de respiro gracias a las estancias temporales en residencias y un grupo de apoyo para desahogarse», afirma Fernández de Larrinoa.
Bilbao y Galdakao
El programa Zainduz, que se puso en marcha de forma experimental en el Duranguesado, se extenderá progresivamente al resto de Vizcaya. El primer convenio se ha firmado con el Ayuntamiento de Barakaldo. El acuerdo tendrá cuatro años de vigencia «para darle estabilidad» con un presupuesto de 76.997 euros, que subvencionarán a partes iguales el Ayuntamiento y la Diputación. La institución foral aportará asistencia técnica y materiales formativos, mientras que el Consistorio se hará cargo del personal. El proyecto también contempla la participación del voluntario, entre ellos «las personas mayores autónomas», con una preparación adecuada.
Entre los servicios del programa para 'cuidar al cuidador' destacan los grupos de apoyo psicológico en los que las personas comparten experiencias, y que tuvo gran aceptación en el Duranguesado. Además, se les ofrece formación específica y, a diferencia de las ayudas económicas, no se limita a los grandes dependientes. Pretende contribuir a la prevención de estas situaciones mediante la promoción de «hábitos saludables». Bilbao, Galdakao y la Mancomunidad de Lea Artibai ya han iniciado los trámites para firmar convenios similares al de Barakaldo. «La idea es que todos los municipios se vayan sumando», concluye el responsable foral.










