
El anuncio de Azkuna siguió ayer dando de que hablar en Bilbao. A las nueve de la mañana, la edil de Hacienda, Marta Ajuria, compareció ante el resto de partidos políticos para explicar el contenido del decreto que da soporte jurídico a la medida. Ajuria dijo que los hosteleros beneficiados serán finalmente 70, es decir, aquellos que sacaron a la calle sus mesas, sillas y barras exclusivamente para la Semana Grande. Entre todos se repartirán 30.705 euros, lo que significa que cada uno recibirá de media 440 euros.
Para justificar esta amnistía fiscal, la edil, del PNV, aportó datos sobre la cantidad de lluvia que cayó sobre la capital vizcaína durante los nueve días en que duraron los festejos. En total, 112 litros por metro cuadrado. Sólo hubo dos jornadas sin precipitaciones.
La decisión ha satisfecho a los beneficiarios, pero ha levantado ampollas entre los aproximadamente medio millar de empresarios que sacan a la calle veladores en los meses de verano o durante todo el año en Bilbao, así como en otros sectores económicos y sociales. «No es justo ni proporcional. Nosotros tenemos terrazas los 12 meses y nos llueve la mitad de ellos», protestó José Maillo, encargado del restaurante Víctor Montes de la Plaza Nueva. «Nos ha parecido un detalle fatal por parte del Ayuntamiento», apostilló.
Yolanda Ruiz, que regenta el bar Urdiña, también ubicado en la Plaza Nueva, calificó de «abuso» la medida. «O para todos o para nadie», censuró. «Pero ya estamos acostumbrados a la discriminación del Consistorio», añadió.
Miguel Ángel Carrasco, trabajador del Serantes II, afirmó «compartir el malestar existente» en el sector. «Tenemos una terraza durante seis meses y esta Aste Nagusia también hemos notado pérdidas, así que no estamos conformes con que se les devuelva el dinero a unos y a otros, no», criticó.
Otros proponen soluciones alternativas: «El año que viene podrían descontar una parte proporcional a los que mantenemos las mesas y sillas durante todo el año», comentaron desde el local Isla de Loto. Por último, hay quien no pierde la esperanza y confía en ser compensado de alguna u otra manera. «Esperamos que no se olviden de nosotros», afirmaron desde el restaurante Estraunza.
El PP pide bajar las tasas
Los partidos políticos de la oposición también expresaron su parecer sobre la medida de gracia de Azkuna. «Nos agrada que se den estas exenciones, pero creemos que, al final, es poco dinero el que se reintegrará», explicó el edil del PP Ángel Rodrigo, quien propuso al Consistorio rebajar la tasa para años sucesivos, porque la presión fiscal «es muy grande» en la capital vizcaína. Asimismo, expresó su disgusto por el hecho de que a los feriantes se les vaya «a dejar de lado», sin ayuda alguna.
El PSE, por su parte, hizo hincapié en que la decisión adoptada no es la mejor. «Estamos de acuerdo en que se haga algo, pero la vía fiscal no es la más adecuada», dijo su portavoz, Txema Oleaga. En este sentido añadió que sólo beneficiará a un grupo reducido de hosteleros, quedando muchos empresarios y los feriantes fuera. «Si hubiéramos organizado más actos en clave positiva, toda la ciudad se hubiera recuperado del golpe provocado por la lluvia», sentenció.









