«El objetivo es el mismo que con las anteriores ayudas: paliar la merma en la capacidad adquisitiva de las familias en una época en la que el bolsillo se suele resentir», expone el edil de Cultura y Educación, Carlos Fernández. Ahora bien, el Consistorio se asegurará de que las ayudas van destinadas a la educación de los pequeños. Lo hará de una manera curiosa. En las solicitudes, la institución local pedirá un compromiso por escrito de uno de los padres o tutores de que el dinero otorgado sólo se utilizará para fines escolares. En caso de absentismo escolar, «tendrán que devolverlo».
Más de 8.300 niños empadronados en el municipio y matriculados en algún centro escolar baracaldés podrán acogerse a la iniciativa. Las ayudas beneficiarán a los alumnos de entre 3 y 16 años, ya que se limitan a los diferentes cursos de Educación Infantil, Primaria y ESO -Educación Secundaria Obligatoria-. A los más pequeños se le entregarán 50 euros, mientras que los chavales de Primaria percibirán 90. Los 'mayores' de la casa serán agraciados, por último, con 120 euros. «La cuantía es superior en 30 euros a la del curso pasado, aunque en el caso de Educación Infantil ni siquiera existían hasta ahora», recuerda Fernández.
Más de 700.000 euros
Los propios colegios se encargarán de recoger las folletos con las peticiones y entregarlos en la Administración municipal. Luego, los funcionarios revisarán «una por una» las solicitudes para eliminar las que no cumplan las condiciones. Si todos los trámites marchan según lo previsto, el plazo permanecerá abierto entre el 28 de septiembre y el 15 de octubre.
El Ayuntamiento prevé invertir 739.000 euros en estas ayudas a la economía familiar. Carlos Fernández espera que, con la nueva fórmula, el Gobierno vasco no ponga ninguna pega. Es más, se ha puesto en contacto con la Delegación de Educación en Vizcaya para recibir su visto bueno. «Me han dicho que no hay ningún problema», cuenta.










