Tras un periodo de vigilancia, y una vez recabadas las pruebas necesarias, los agentes se presentaron en el bar, donde hallaron a S.B.L. Al percatarse de la presencia de la Policía, el individuo trató de huir «en posesión de varias bolsitas de cocaína», según la guardia urbana.
En posteriores registros, los agentes encontraron 87 envoltorios con cocaína camuflados en paquetes de chicles, tubos de caramelos y sobres de azúcar, junto con básculas de precisión disimuladas en papel de regalo «con lazo de fantasía incluido». También, los agentes se hicieron con un paquete más grande que contenía cocaína de mayor pureza, así como una sustancia adulterada, con un peso total de 100 gramos.
S.B.L. se encuentra pendiente de juicio por su anterior arresto y está citado por el juzgado para el próximo 9 de octubre por tráfico de drogas. Se da la circunstancia que los agentes que le han detenido en esta ocasión son los mismos que le arrestaron el pasado mes de enero en la calle Trauko.










