
Con esta iniciativa se pretende diferenciar el chuletón de Berriz o 'Berrizko txuletoia' con su nombre en el mercado. «En los últimos años ha sido notoria la importancia de los chuleteros de otros países de la Unión Europea para abastecer a diferentes restaurantes», lo que ha supuesto «un paso atrás en la elaboración y venta del chuletero autónomo», argumentan responsables de Erralde.
Para aspirar a la nueva denominación, el ganado deberá poseer un «estado de engrasamiento alto», ya que sólo de esta forma se consigue que «el sabor de la carne se perpetúe con la masticación», matizan desde el matadero de Durango. En estas instalaciones también se intenta que el animal sufra lo menos posible durante la matanza, por lo que recurren al «aturdido del animal al inicio del faenado». Tres semanas después, como mínimo, se podrán poner a la venta los chuletones de Berriz, iniciativa que intenta impulsar la ganadería vasca.










