
La crisis que azota al sector de la exhibición provocó primero el cese de la actividad cinematográfica de la sala más antigua y grande de Vizcaya y ahora su definitiva reconversión comercial, en una línea muy similar a la trazada recientemente por otro viejo local de la cadena del Circuito Coliseo: el Ideal. El establecimiento de General Concha abrirá sus puertas el próximo marzo como un hotel de dos estrellas, gestionado por la empresa francesa Ibis.
El futuro del emblemático edificio inaugurado en 1916 y por el que desfilaron primeras figuras de la ópera, como Montserrat Caballé, María Callas o el recientemente fallecido Luciano Pavarotti, será «una realidad» a mediados de 2010, tras recibir el visto bueno del Ayuntamiento. A la espera de la concesión de la licencia municipal, la transformación del Coliseo ha planteado numerosos interrogantes por la «complejidad» de las obras a realizar -según admite Alejandro Beitia, director general de la empresa de cine-, y las restringidas intervenciones que permite el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Bilbao.
Al tratarse de un edificio histórico, no admitía cualquier uso. Sus dueños barajaron en un principio su conversión en un complejo de multicines. Sin embargo, desecharon esta posibilidad por el «brutal» y continuado descenso de espectadores que registran las salas -una tendencia acentuada en lo que va de año en todo el país-, y el elevado desembolso que exigía el proyecto, superior a los seis millones de euros.
Un circo y una iglesia
El PGOU condicionaba la reapertura del edificio, enclavado en una de las zonas más cotizadas de la ciudad, a su funcionamiento como iglesia, teatro, cine, restaurante, circo, hotel e, incluso, como discoteca. Empresarios de una importante sociedad de salas de espectáculos asentada en Madrid e Ibiza plantearon la puesta en marcha de una macrodiscoteca, pero el plan no fructificó. Al final, se llevó el gato al agua una firma hotelera y el casino de Bilbao.
Abierto el 15 de febrero de 1996 en unos locales alquilados a la Sociedad Bilbaína, el Gran Casino Nervión ocupará la planta baja y primera del Coliseo Albia. Sus instalaciones abarcarán casi la mitad de los 8.847 metros cuadrados hábiles. El recinto de juego, que dispone de salones de ruleta francesa y americana, black-jack, y punto y banca, contará con un parking subterráneo de alrededor de un centenar de plazas que se repartirán los clientes del casino y del hotel. Este inmueble ocupará el resto de pisos -de la segunda a la cuarta planta- y reforzará la oferta hotelera de la villa, casi al borde de la saturación, según los expertos. Pese al desembarco de numerosas compañías en Bilbao, tanto nacionales como extranjeras, Beitia anunció que ha recibido «muchísimas ofertas» interesadas por el Coliseo. La firma elegida, cuya identidad evitó concretar -«es nacional y de reconocido prestigio»-, habilitará 98 habitaciones, de las que ocho serán suites, de más de 50 metros cuadrados cada una.
«No se tocará nada»
El Circuito Coliseo se encargará de la restauración integral del interior del inmueble, así como de la rehabilitación de la fachada. La parte principal del cine se mantendrá «intacta», ya que «no se tocará nada» por su interés histórico. Beitia señaló que tan pronto como reciban el visto bueno de los técnicos municipales -«el proyecto ya está en los despachos del Ayuntamiento»-, comenzarán las tareas de demolición y vaciado del interior, que contaba con un aforo de 1.800 butacas, para, después, acometer la construcción del aparcamiento subterráneo. En lugar de venderlo, la empresa de cine alquilará el inmueble a los gestores de los dos nuevos negocios.












