
¿Pero quién se iba a pasear a plena luz del día por el arcén de una carretera con la niña más buscada del mundo a la costilla? Esa pregunta, que planeaba de manera generalizada dentro y fuera de Marruecos, no era óbice para que se abrieran las investigaciones pertinentes por parte de la Policía. Kate y Gerry McCann ya habían visitado Marruecos el pasado mes de julio tras los primeros rumores de que su hija había sido vista por un turista en una gasolinera de Marraquech. Nadie sin embargo había puesto los pies en Zinat hasta que Medir Plandolit, redactor, y Rubén García Maldonado, cámara, llegaron en la mañana de ayer para cubrir el evento fotográfico para la televisión catalana.
Unos vecinos que viven junto a la entrada del pueblo les atendieron y les ayudaron. Perplejos por la presencia de una televisión extranjera, les preguntaron que qué hacían allí. «¿Conoces a esta niña? La estamos buscando», les dijo Plandolit. «¿Ah! Sí, esa familia vive aquí al lado», respondió el joven con la mayor naturalidad.
Confusión
Unas cuantas curvas por el camino y en cinco minutos los reporteros llegaron a una casa blanca con un huerto. Superadas las primeras reticencias a presentarse ante los extranjeros sin el padre de familia, que no estaba en casa, la madre salió finalmente al exterior con la pequeña en brazos.
Para los vecinos es toda una ceremonia de la confusión. Nadie conoce en Zinat a Maddie y no entienden nada de lo que está ocurriendo. Plandolit mostró la famosa foto a Hafida, la madre de la pequeña, que no podía hacer otra cosa que reírse. ¿Qué significa esa imagen, qué valor tiene? Parecía decir la mujer ajena a todo el revuelo. La niña que llevaba en brazos se llama en realidad Buchra Benaissa y lo sabe bien porque Hafida la parió en el hospital hace casi tres años.







