Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Política

POLÍTICA
La Ertzaintza sospecha que el mismo etarra colocó las bombas de Zarautz y Durango
El 'liberado' Goikoetxea Basabe fue identificado tras la explosión en la casa cuartel de la localidad vizcaína Los expertos aseguran que el 'modus operandi' es el mismo en ambas acciones terroristas
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La Ertzaintza sospecha que el mismo etarra colocó las bombas de Zarautz y Durango
Un ertzaina custodiaba ayer el exterior de la comisaría de Zarautz mientras unos operarios reparaban los destrozos. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Los mandos de la lucha antiterrorista de la Ertzaintza barajan la hipótesis de que uno de los responsables del atentado perpetrado el martes de madrugada contra la comisaría de Zarautz es Arkaitz Goikoetxea Basabe, el etarra que ya fue identificado como uno de los activistas que intervino en el ataque contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Durango el pasado 24 de agosto. El miembro de la banda cuenta con un largo historial en la violencia callejera y se encuentra en búsqueda y captura desde el año 2005.

Según han señalado fuentes de la investigación, la Ertzaintza ha tenido en cuenta que el 'modus operandi' empleado en ambos atentados arroja numerosas coincidencias. En el primero, dos etarras se acercaron hasta el cuartel del instituto armado en sendos automóviles. Aparcaron uno de ellos, cargado con alrededor de sesenta kilos de explosivo, junto al muro exterior de las instalaciones y emprendieron la fuga en el segundo vehículo. Por causas desconocidas, el comando se detuvo y uno de los etarras regresó al coche bomba para manipular algo en su interior. Corrió de nuevo al turismo donde aguardaba su cómplice y huyeron a gran velocidad. 45 segundos después, la bomba estalló.

En el caso de Zarautz, los terroristas -de nuevo una pareja- utilizaron también un temporizador. Tras dejar la bomba en un jardín dentro del recinto de la comisaría se marcharon caminando. El artefacto hizo explosión alrededor de una hora después y causó graves daños en la base de la Policía autónoma y en las viviendas cercanas, sin causar heridos.

Coincide en ambos atentados la sangre fría de los activistas, suficiente como para manipular el explosivo enfrente de edificios que sabían protegidos por agentes y vigilados con cámaras de seguridad. El hecho de que a los autores no les preocupara ser grabados conduce a los investigadores a pensar que puede tratarse de miembros 'liberados' -fichados por las fuerzas de Seguridad y a los que no importa ser reconocidos-. Además, en ninguno de los dos atentados se produjo un aviso previo que pudiera haber supuesto una intervención de los artificieros.

La identificación de Goikoetxea Basabe como uno de los etarras que intervino en el ataque de Durango fue posible gracias a una huella digital, encontrada en el 'Seat Ibiza' con matrícula portuguesa que los etarras emplearon para huir y que el comando destruyó en un aparcamiento de Amorebieta. Este activista, de 27 años y vecino de Getxo , tiene un largo historial de detenciones por su presunta vinculación con actos de violencia callejera cometidos entre 1995 y 2005. Su fuga se produjo cuando debía comparecer en un juicio en el que la Fiscalía pedía 31 años de prisión para él, acusado de atacar con botellas incendiarias a una patrulla de la Ertzaintza en Portugalete. Es uno de los veinte terroristas más buscados.

Oscuridad

La Ertzaintza ya ha comenzado a analizar las imágenes tomadas en el muro exterior de la comisaría de Zarautz para contar con evidencias que permitan identificar con certeza a los autores. Según fuentes de la investigación, la grabación carece por el momento de la calidad suficiente para ofrecer un reconocimiento definitivo, puesto que la zona por la que se desplazaron los etarras es una de las más oscuras de la base.

El consejero de Interior, Javier Balza, aseguró ayer que ETA no avisó de la colocación de la bomba dentro del recinto de la comisaría porque «actúa a la desesperada». «Ha perdido el poco norte que haya podido tener alguna vez. Su forma de actuar es una muestra más de su aislamiento y su marginalidad frente a la sociedad», añadió.

Respecto al hecho de que el artefacto no fuera detectado por los medios de protección de la comisaría y que estallase una hora después de ser colocado, el consejero aseguró que las instalaciones de Zarautz, «al igual que las demás, cuenta con todos los dispositivos de seguridad que existen en cualquier comisaría de cualquier cuerpo policial europeo».

En su opinión, una prueba de su eficacia es que los terroristas «se vieron obligados a colocar el artefacto explosivo en una esquina trasera, lo que, por desgracia, ha causado más daños a los vecinos que al propio local policial», declaró a Radio Nacional. Al ser preguntado por la exigencia del sindicato mayoritario Erne de cesar al viceconsejero de Seguridad, Mikel Legarda, «por su incompetencia» para garantizar la seguridad de los ertzainas, Balza consideró «lamentable que haya gente, muy poca, que aproveche estas circunstancias para otros objetivos».

Por otra parte, el pleno del Ayuntamiento de Zarautz aprobó ayer por unanimidad una moción del PSE -presentada antes del atentado- en la que se reclama la «inmediata desaparición de ETA». Mientras se debatía el texto, una representación de ANV, -ilegalizada en el pueblo- realizó un acto de protesta. El alcalde, Jon Urien (EA), permitió a un aeneuvista que interviniera en el pleno.
Vocento
SarenetRSS