
Los familiares de Buchra Benaissa, que así se llama la niña, se enfrentaron a algunos vecinos a los que acusaban de haber hecho caja con los periodistas que buscaban una información tan sencilla para ellos como la ubicación de la casa de la pequeña, según algunos testigos.
Los primeros periodistas que llegaron al lugar en la mañana del miércoles, los corresponsales de TV3 en Marruecos, aseguran que el chaval que les llevó hasta la vivienda y que convenció a Hafida, la madre de Buchra, para que saliera al exterior con su hija no cobró.
Pero a lo largo del día fueron llegando informadores de distintos medios de comunicación británicos que querían trabajar rápido tirando con facilidad del fajo de billetes. Los Benaissa estaban hartos de tanta foto, tanto posado, tanta declaración y tanta pregunta. Sobre todo porque no acababan de comprender qué era lo que había llevado a tanto informador a su aldea, Zinat.
Peleados
No sabían quién era Madeleine, ni quién era la turista de Albacete que los había fotografiado a hurtadillas desde su coche, ni porqué había sido la estrella de periódicos y telediarios. Y encima acaban peleados con los vecinos por culpa del dinero.
En lo que se refiere a las pesquisas para encontrar a Madeleine, la Policía lusa investiga el viaje que sus padres realizaron a Huelva el 3 de agosto en el Renault 'Scenic' de alquiler donde encontraron restos biológicos. Los agentes siguen buscando pruebas que validen la teoría de que la niña murió por accidente la noche de su desaparición, el 3 de mayo, y que su cuerpo fue trasladado en ese coche, según informó ayer el diario 'Correio da Manha', que cita fuentes policiales sin identificar.






