EJES DEL PROYECTO
Uso docente: Hay cuatro parcelas para escuelas, de 8.000 metros cuadrados cada una.
Polideportivo: De 15.000 metros cuadrados. Como en casi todos los casos, el servicio está decidido; no así su ubicación.
Residencial alternativo: Una parcela de 9.000 metros cuadrados para personas desfavorecidas. Servicios para mayores, miniapartamentos para jóvenes o apartamentos tutelados.
Sector terciario: Oficinas y empresas agrupadas en dos parques tecnológicos.
Espacios libres: Mayor superficie de zonas verdes de carácter público -se concentran-, y se reduce el espacio verde de uso privado. Se eliminan estanques porque daban problemas de mantenimiento.
Botica Vieja: La rotonda del tráfico estará en tierra firme.
San Ignacio: Se conservan dos naves portuarias y el depósito franco. Zona comercial en su ribera.
Puentes: Son ocho. Siete en el canal -dos de ellos peatonales- y sólo se mantiene uno en la ría, con el fin de unir Zorrozaurre y Zorroza. Se elimina el que se tendía en Olabeaga, rechazado por los vecinos. A cuenta de la supresión de esta plataforma, por la que estaba previsto que entrara el tranvía a las isla, los urbanistas proponen ahora que el puente esté adosado al de Euskalduna.
Viviendas: La mitad serán protegidas, frente al 28% planteado en un principio por Hadid. En total se construirán 5.680 pisos. De ellos, 2.840 serán libres, 1.420 tasados y 1.420 de protección oficial.
Suelos: Después de que el Gobierno vasco haya comprado su parte al Puerto, el suelo público de la zona supone el 65% y el privado, el 35%.
Vivir cerca de la ría, ahora que está limpia, es un privilegio, pero puede ser un riesgo si se pone brava. Por prevención, los promotores de la operación de Zorrozaurre han adoptado dos medidas. Decidida la transformación de la península en una isla, será necesario ampliar el canal de Deusto, en su encuentro con el Nervión. En principio se barajaba una anchura de unos 50 metros. Ahora serán 75 metros, vitales para afrontar con garantías una crecida y evitar una eventual inundación de un barrio de nuevo cuño poblado por más de 15.000 personas.
Además, el canal será sometido a una profunda renovación, después de 40 años de trasiego portuario. Los expertos lo adecentarán, reforzarán los muros de contención e, incluso, realizarán rellenos si fuera necesario. Su trazado será corregido para eliminar las irregularidades.
Una de las ventajas de esta obra es que así se pueden incorporar al proyecto las riberas de Deusto y San Ignacio, en origen no tan implicadas en la transformación de Zorrozaurre. Una mejora que agilizará las obras de dos equipamientos que tienen calendario de trabajo propio: la clínica del Igualatorio en la explanada de Botica Vieja y la sede de Idom en el antiguo depósito franco de Elorrieta.
El gerente de la comisión, Pablo Otaola, destacó ayer la importancia de las medidas de prevención y explicó que los promotores de la obra han considerado «el cambio climático», fenómeno que podría elevar medio metro el nivel de la ría. Para salvar cualquier contratiempo, Otaola anunció que, además de la anchura del canal, la base de la urbanización de los los nuevos edificios se elevará un metro y medio. Es decir, la cota pasará de los 3,20 metros actuales a los 4,70. Para las casas ya existentes, los expertos estudian fórmulas de defensa en caso de fuertes avenidas.