
Aunque la Sedena señaló que el decomiso es de aproximadamente diez toneladas de cocaína, precisó que se continúa con el pesaje para determinar la cantidad exacta. Según fuentes extraoficiales, se trata del mayor alijo decomisado en México, ya que el récord anterior es de 9,2 toneladas que fueron incautadas en 2001 en el puerto de Manzanillo.
Llamada anónima
La operación fue posible gracias a una denuncia anónima. La Sedena recibió una llamada en la que se alertaba sobre la presencia de un grupo armado en una calle de la ciudad de Tampico, en el sur de Tamaulipas, que estaba bloqueando el paso de los vehículos. Cuando los soldados llegaron encontraron que los hombres armados descargaban bultos de un contenedor y al detectar su presencia abrieron fuego.
Los solados repelieron la agresión «sin que se hayan registrado bajas en ninguna de ambas partes», insistió el ministerio de Defensa, antes de detallar que detuvo a siete hombres, todos mexicanos, de entre 30 y 56 años. Además decomisó ocho vehículos, tres armas largas, dos cortas y 39 cargadores.
El enfrentamiento y el decomiso de droga ocurrieron en la madrugada de ayer, horas antes de la llegada a Tamaulipas del presidente mexicano, Felipe Calderón, quien se refirió ayer en un acto oficial al acontecimiento, asegurando que se mantendrá la presión sobre las mafias para «alejar las drogas de nuestra juventud».







