
LAS FRASES
Cerca de 3.000 simpatizantes de la izquierda abertzale, encabezados por la integrante de la mesa nacional Marije Fullaondo y el histórico dirigente de HB Tasio Erkizia, tomaron parte en la manifestación de Bilbao. El acto se inició a las 18.00 horas en la plaza del Sagrado Corazón y discurrió por la Gran Vía entre proclamas a favor de Batasuna y los presos. Los manifestantes, precedidos por dos pancartas en apoyo a la independencia y rechazo a la Constitución, también corearon lemas como «Estado, terrorista» o «PNV español».
Tres furgonetas antidisturbios de la Ertzaintza y varias dotaciones de la Policía local vigilaron la marcha en previsión de posibles altercados, aunque estos no llegaron a producirse. El acto culminó frente al Palacio de Justicia y Sabin Etxea, la sede del PNV. Allí, un ciudadano anónimo leyó un comunicado en el que definió las detenciones dictadas por la Audiencia como «una declaración de guerra en toda regla al independentismo vasco», criticó la «represión» practicada por el Gobierno central y tachó al PNV de mero «representante del Estado en Euskal Herria durante 30 años». Anunció, además, una «jornada de movilización en Euskadi» para el jueves.
Un perfil similar tuvo la concentración de San Sebastián, que fue secundada por otras 3.000 personas. En la capital guipuzcoana se portaron idénticas pancartas y se corearon gritos muy parecidos a los de Bilbao. El recorrido partió y finalizó en el Bulevar tras recorrer el centro de la ciudad. La manifestación estuvo encabezada por integrantes de la mesa nacional de Batasuna como Eusebio Lasa o Karmele Aierbe y el secretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga.
El discurso en San Sebastián lo ofició el histórico dirigente José Mari Olarra, quien aseguró que «vendrán momentos difíciles» para la izquierda abertzale. Indicó no obstante, en referencia al Estado, que «aunque traigan todos sus tanques no cambiarán nuestra postura». Lamentó, además, las últimas detenciones y aventuró que «caerán otros», pero advirtió de que «hay mucha gente que apoya este proyecto y saldrá adelante».
Ataque al Ayuntamiento
Otro millar de simpatizantes recorrió el centro de Vitoria en apoyo a Batasuna, según informa Cristina Leciñana. Al igual que en las demás capitales vascas, la marcha concluyó sin incidentes y con otro comunicado, en la misma línea, que se encargó de leer el también miembro de la mesa nacional Iñaki Olalde. El portavoz ratificó el compromiso de la izquierda abertzale de seguir luchando «por la independencia y los derechos de Euskal Herria».
La tranquilidad de las tres capitales vascas, donde los manifestantes se disolvieron sin ningún tipo de incidentes, contrastó con lo vivido en Pamplona. Allí, los simpatizantes de la izquierda abertzale no pudieron concentrarse y protagonizaron diversos altercados en los que hubo varias personas heridas. El acto de apoyo a Batasuna, previsto para las 17.30 horas, no estaba autorizado por la delegación del Gobierno y finalmente no se llevó a cabo, ya que agentes del Cuerpo Nacional de Policía se encargaron de dispersar al grupo de manifestantes que intentaba iniciar la marcha.
Según informó la agencia Efe, varias personas resultaron heridas y al menos una tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario como consecuencia de los altercados, que comenzaron en las proximidades de la estación de autobuses, donde los agentes debieron emplear material antidisturbios después de comunicar a los concentrados que no podían desarrollar su protesta.
A continuación, los incidentes se trasladaron al casco antiguo de la ciudad, donde tuvo lugar una segunda intervención policial como consecuencia del «lanzamiento de algún objeto contundente» contra la fachada del Ayuntamiento. Varios contenedores de basura fueron también incendiados.







