MARGARITA ESCRIBANO LOLO/PSIQUIATRA

DE CERCA PERSONAL
-Sí.
-¿ Y los buenos psiquiatras?
-También.
-¿Y por qué no se curan a sí mismos?
-Porque somos ciegos con nosotros mismos. Todo profesional que se dedique a tratar a otro debe pasar por una psicoterapia personal, tiene que entenderse y saber cuáles son los puntos que le pueden llevar a tener conflictos con sus pacientes.
-¿?
-Imagine que mi madre es muy autoritaria, y eso no lo tengo yo trabajado. Si tengo como paciente a una madre también muy autoritaria, tengo el riesgo de contraactuar y ver en ella a mi madre. No podría afrontar la situación con la objetividad necesaria. ¿No le parece?
-¿La clave de todos los conflictos son los padres?
-Para entendernos a nosotros mismos tenemos que mirar atrás. No son sólo los padres, también es el medio en que se ha vivido. Después, en la adolescencia se monta un potaje y a partir de ahí se construye una personalidad.
-¿Hay locuras alegres y amargas?
-Los episodios maniacos, el límite de la euforia, se puede estar muy alegre y creer que se puede alcanzar cualquier cosa, que seduce con una mirada. La mente es un territorio apasionante, lleno de lucernarios y espacios luminosos, pero también de recovecos y grutas inexploradas. En algunas de ellas puede encontrarse, agazapado, un monstruo dispuesto a devorarnos. Margarita Escribano es psiquiatra, una especie de guía de la mente.
-¿Sirve para lo mismo un psiquiatra que un psicólogo?
-Siempre preguntan lo mismo. Un psiquiatra es un médico con seis años de formación, cuatro de especialidad... La formación de los psicólogos dura no sé si cuatro años y estudian psicología general.
-Eso en cuanto a estudios, ¿y los procedimientos?
-El modelo médico con el que trabajamos los psiquiatras no lo tienen los psicólogos. Muchos de los trastornos mentales son orgánicos, físicos, corporales.
-¿Por ejemplo?
-En los trastornos de ansiedad se hacen exploraciones para descartar patologías orgánicas. Por ejemplo, en mujeres, el hipertiroidismo, cuyo único síntoma cantidad de veces es la ansiedad. La visión que el psiquiatra tiene del trastorno mental es distinta a la del psicólogo, que no se fija tanto en la etiología, en lo que puede haber detrás de esas manifestaciones. Su trabajo puede ser muy útil para tratar la ansiedad con relajación... Porque, aunque sea hipertiroidismo, la ansiedad hay que tratarla.
-También es muy común la depresión.
-Sí, y hay que descartar que no haya anemia detrás, un hipotiroidismo. Pero, si un psiquiatra no tiene un modelo psicológico en la mente, mal psiquiatra será.
-¿Tratan a gente sana?
-Los conceptos de salud y enfermedad son difíciles. Si entendemos salud, o no estar enfermo, como ausencia de síntomas, yo diría que sí. Hay personas sin síntomas que sienten malestar.
-¿Por qué?
-Porque no entienden algo de sí mismos, sus reacciones...
-¿La psiquiatría puede, entonces, ayudar a ser más feliz o a no ser infeliz?
-Lo de no ser infeliz creo que no existe.
-¿Todos somos infelices?
-Tenemos momentos de infelicidad. Y se puede ayudar a sobrellevarla.
-¿Es lo mismo estar loco que tener un trastorno?
-No. Locura es la pérdida de juicio, estar colocado en otro mundo distinto.
-¿Hay locuras inconscientes?
-Sí, aunque puede haber momentos de lucidez. Una de las más graves es la psicosis. Pero todos son trastornos, fóbicos, depresiones, bipolares
-¿El más graves es la psicosis?
-Depende del grado. Puede ser leve y permitir llevar una vida medianamente normal y otro tipo de trastorno, por ejemplo adictivo, puede conducir a la absoluta marginalidad. Lo más duro es perder la razón, como la esquizofrenia, y dentro de ella es habitual que haya delirios y alucinaciones. Oyen voces y están convencidos de algo que es absurdo.
-¿Por ejemplo?
-Que están poseídos por los extraterrestres, por no entrar en temas religiosos. Y, si esto no es explicable en el entorno cultural, es una distorsión de la realidad.
-O sea que, si la comunidad a la que pertenece cree que es el Elegido, no está loco.
-¿Si los demás lo creen o si él cree que los demás lo creen?
-Si los demás lo creen.
-Entonces entramos en temas religiosos. Si es muy compartido, la creencia está consolidada por lo que piensan los demás.
-¿Consolidada o están todos locos?
-Para entender la locura es necesario el contexto en que se produce. Algunas religiones en que no creo me parecen locuras, de la misma forma que lo que nosotros hemos vivido desde pequeños puede parecérselo a otros. Si fallece un familiar y mañana digo que lo he visto deambulando por la casa, mi marido se preocupará, pero en un ambiente gitano o rural gallego no es de preocupar. Lolita, cuando murió su madre, dijo que la había visto por casa. Eso se publicó y nadie dijo que estuviera loca. Todas las realidades son parciales.







