Hace dos meses que terminaron las fiestas en honor de la patrona de la ciudad. Desde entonces, salvo un par de usos esporádicos, nada en esos tablados. De verdad. En todo ese tiempo, en el magno escenario de la plaza de España, se ha podido contemplar la actuación del mago con la que concluía el festival mágico anual de la ciudad. Por su parte, en la de Los Fueros, ha habido un par de conciertos, en días sucesivos, por el hermanamiento con el pueblo del Sáhara y quizás, creo recordar, una actuación más. Pero sólo eso.
Los estorbos, sin embargo, continúan y los ciudadanos nos fastidiamos. Ocurre algo, no sé qué. El anterior alcalde ya ha manifestado que hay algún problema. Pero los ínclitos actuales ocupantes de los sillones del poder en el Ayuntamiento no dicen ni pío. Mientras tanto, se mantiene una situación estúpida. Por decir esto, además, me dirá algún iluminado que estoy en contra de la actual formación municipal y del partido que la sustenta. Uno tiene que oír de todo. Pues no.
Es que me fastidia la indescriptible superioridad de los ediles que, sandeces aparte, te informan de todos sus grandes proyectos, de sus ilusiones, de sus asombros con quienes les quieren engañar tras haberles propuesto el caramelo de un necesario equipamiento como el aparcamiento del Campillo, pero que ni les preocupan ni les importan asuntos 'menores' como tener que aguantar los dos mamotretos que son esos escenarios perpetuos.





