Ante la ausencia en lo que va de campeonato de la considerada como mejor ola izquierda de Europa, el duelo entre el guipuzcoano y el hawaiano tuvo lugar en Bakio, al mediodía. Las olas de un metro de altura no dejaron encadenar al zarauztarra más de dos maniobras consecutivas.
Irons dejó constancia en todo momento del hueso duro al que se enfrentaba Collazo. Lejos de amilanarse, el vasco respondió a la brillante actuación del hawaiano. A falta de buenas olas con las que ofrecer un repertorio mayor, la mínima diferencia en el marcador entre los dos surfistas marcó el tramo final de la serie, que acabó cayendo a manos del joven zarauztarra.





