
La reacción del previsible próximo presidente del PNV era esperada con expectación por el Partido Socialista y el Gobierno de Zapatero para despejar las dudas sobre si en la era 'post Imaz' se mantendrá la misma colaboración en materia antiterrorista que ha existido durante los últimos años. Tras la detención la semana pasada de Joseba Álvarez, un destacado miembro del Ejecutivo central se preguntaba «qué dirá Urkullu». La respuesta llegó ayer.
Urkullu e Imaz han mantenido siempre una sintonía casi absoluta, sobre todo, a la hora afrontar la lucha contra ETA. Aunque ha criticado en determinadas ocasiones algunas decisiones judiciales vinculadas con Batasuna -en marzo del año pasado aseguró que la posible entrada en prisión de Arnaldo Otegi era un «paso muy negativo» y tachaba de «politizada» a la Justicia española-, Imaz siempre ha puesto más énfasis en censurar la actitud de la izquierda abertzale. Así, al mismo tiempo que mostraba sus dudas por el entonces posible encarcelamiento de Otegi, no dudaba en afirmar que los líderes radicales eran «prescindibles» y les exigía que dejasen de «buscar excusas» y pidiesen a ETA que dejase las armas.
Sin llegar a situarse en los planteamientos más conciliadores con Batasuna que expresa Joseba Egibar, Urkullu sí marcó ayer distancias con Imaz, al que casi seguro sucederá al frente del EBB. Y lo hizo en un momento significativo. Justo después de que este fin de semana, durante su visita a la ciudad argentina de Rosario, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, expresara su malestar por las detenciones al resaltar que «al Gobierno británico jamás se le pasó por la cabeza encarcelar a los dirigentes de Sinn Fein», brazo político del IRA.
Urkullu coincidió -por lo menos en el fondo de la cuestión- con el jefe del Ejecutivo autónomo. En declaraciones a 'Antena 3', el portavoz del EBB mostró su preocupación por esta aplicación «arbitraria de la ley en función de los momentos políticos» y por «las interpretaciones que se van a hacer en base a venganzas en lo que haya sido una estrategia que el Gobierno español haya llevado a cabo».
Responsabilidad
Para el dirigente nacionalista, «ya conocíamos cuál era el nivel de responsabilidad en Batasuna» de los 17 encarcelados por el juez de la Audiencia Nacional «tanto ayer, como hace seis meses, como hace uno o dos años». Por lo tanto, según Urkullu, tras la decisión adoptada por Garzón se esconde una motivación «electoral». Además, el responsable jeltzale no descartó que la resolución judicial pueda traer consigo acciones contra «otras formaciones políticas que sí son legales» como ANV o EHAK. Incluso, y aunque consideró que sí existe una «supeditación» de Batasuna a «estrategias venidas de fuera» -en referencia a ETA-, tachó de «exageración» decir que la formación abertzale es «igual» a la banda armada.
Urkullu también dejó claro que el «ciclo social y político» de la organización terrorista «se ha agotado», pese a que todavía hay riesgos de atentados y «declaraciones de guerra» como las lanzadas por el 'mahaikide' Pernando Barrena este pasado fin de semana, que «en nada ayudan». En este sentido, el portavoz del EBB pidió a la izquierda abertzale que vuelva a apostar por el discurso lanzado en Anoeta.







