
LOS PRESIDENTES
Aun así, Madariaga considera que los grupos «no han perdido el tiempo» en las últimas semanas, ya que, además de asuntos internos como el reparto de presidencias de las comisiones, «se ha hablado de otras cosas». Sobre todo de los presupuestos, la primera asignatura del curso político. Para que se cumplan los plazos, el documento deberá presentarse en las Juntas antes del último día de octubre, aunque las conversaciones pueden seguir durante el plazo de enmiendas.
Tras una primera ronda de contactos -sólo faltan las reuniones con EA y Aralar- Ezker Batua se perfila como el partido con más opciones de pactar con el PNV el presupuesto y, quizá, un acuerdo de mayor alcance que dé estabilidad al Gobierno foral, ahora en minoría. Ayer hubo un detalle que no pasó desapercibido. En la última comisión -la de Incompatibilidades- EB, que había anunciado que votaría en blanco, dio su apoyo al representante del PNV «como gesto de buena voluntad. Vemos la posibilidad de negociar antes de que se presente el presupuesto», apuntó el portavoz de la formación de izquierdas, José Ferrera.
Por lo demás, tal como estaba acordado, el PNV logró cuatro de las ocho presidencias de comisiones, aunque ha cedido a la oposición las más importantes: Acción Social -al PSE, que también llevará Agricultura- e Infraestructuras, que dirigirá el PP. Ezker Batua se sentará al frente de Promoción Económica, y los puestos de vicepresidentes y secretarios se reparten entre los cuatro partidos en función de los resultados electorales. Madariaga aseguró que la reforma del reglamento se pondrá en marcha «en breve», aunque el proceso «llevará más de un año».









