
El vial permanece cerrado desde abril de 2002, cuando el Ayuntamiento inició una profunda reordenación de tráfico en Juan de Garay, que entonces era la segunda entrada a la ciudad después de Sabino Arana. Se anunció como una medida provisional, pero cuando un año después concluyó la construcción de la rotonda que da acceso a Miribilla el enlace de la A-8 con Juan de Garay desde la margen izquierda seguía fuera de servicio. La Diputación constató un importante descenso de la circulación en la zona -en torno al 14%- y pensó en mantener la barrera para potenciar los nuevos accesos abiertos en el norte de la ciudad: los túneles de Artxanda y el de Enekuri, que enlaza con el puente Euskalduna.
Colapso «en cadena»
Esta medida siempre ha tenido sus detractores. Al principio fueron vecinos de Irala o San Adrián, que criticaban la saturación de la Variante Este. El Ayuntamiento de Bilbao planteó en 2004, dentro de las alegaciones a la 'Supersur', la posibilidad de recuperar este acceso para «diversificar» las entradas a la ciudad. La reapertura de Juan de Garay, en cualquier caso, no era posible entonces por las obras del aparcamiento de Zabalburu, que ya están terminado. Los trabajos de urbanización de la zona acabarán en enero.
Ahora las demandas más acuciantes llegan desde Miribilla. La rotonda de acceso al barrio y su calle principal, Jardines de Gernika, se han convertido «en un embudo de tráfico. La gente quiere entrar a Bilbao por aquí porque le resulta más cómodo», afirma el presidente de la asociación de vecinos, Fernando Malo. Algo que genera problemas en una zona «residencial, con muchos niños y muchos capazos», donde ya ha habido «varios amagos de atropellos. No entendemos por qué no abren Juan de Garay», se queja el portavoz vecinal.
La Diputación rechaza de plano esta posibilidad. Los técnicos aseguran que con la remodelación de Juan de Garay, que ha reforzado su carácter «plenamente urbano», sería imposible que el acceso «tragara» el flujo de vehículos que se generaría con su reapertura. Sólo en Miribilla se han construido unas 3.000 viviendas y en el futuro acogerá instalaciones como el frontón y el Palacio de los Deportes.
Si se recuperara este enlace, «el bloqueo de la rotonda provocaría un colapso en cadena en ambas direcciones», advierten. Este argumento no convence a los vecinos, que preparan un acto de protesta. «No me vale que hablen de la autopista, porque lo que no da abasto es este barrio», concluye el presidente de la agrupación. En su página web han hecho una consulta y el 96% de las respuestas demanda la reapertura de este acceso.










