
La consejera Nuria López de Guereñu reafirmó en una entrevista radiofónica que el Gobierno vasco hará «todos los esfuerzos» para cumplir esta última previsión temporal, aunque admitió que «desgraciadamente, y por razones que de ninguna manera se pueden achacar al Ejecutivo autónomo», no ha sido posible amoldarse a las previsiones iniciales de la Unión Europea, que marcaron el año 2010 como fecha de operatividad para la conexión de alta velocidad en el País Vasco. «Con el ritmo intenso al que avanzan ya los trámites», dijo la consejera, «esperamos poder llegar a la fecha de 2013».
En estos momentos sólo un tramo de la 'Y' se encuentra en fase de ejecución. Se trata de un segmento de 5,2 kilómetros entre las poblaciones alavesas de Arrazua-Ubarrundia y Legutiano, donde las máquinas trabajan desde hace un año. El resto de la línea en Álava está ya adjudicada o en fase de licitación.
En Vizcaya, existen aún dos tramos en proyecto -Elorrio-Atxondo y Atxondo-Abadiño-, mientras que el resto se encuentra a la espera de que comiencen las obras, dado que los trabajos están ya adjudicados o licitados. En Guipúzcoa, sólo se ha sacado a concurso el corredor que discurre entre Itsasondo y Ordizia, de 2,8 kilómetros -que ha despertado el interés de quince uniones de empresas-, mientras que el resto se encuentra en un estadio previo. Tampoco se han abordado, de momento, las soluciones de integración de la alta velocidad en las tres capitales vascas, igualmente necesarias para poner en servicio la totalidad de la infraestructura.
La complejidad administrativa de los procesos de expropiación está en la raíz de la demora arrastrada por el proyecto, una vez solventado en 2006 el desencuentro entre las administraciones central y vasca que entorpeció los trámites iniciales. López de Guereñu admitió ayer que se pretende construir la línea «con todas las garantías» para los afectados y remarcó que se está llevando a cabo «una atención personalizada» en los procesos expropiatorios.
«La mayoría lo apoya»
La consejera del Gabinete Ibarretxe aludió, de otro lado, al manifiesto firmado en Elorrio por alcaldes y cargos políticos vascos vinculados a los partidos contrarios al TAV -ANV, EB, Aralar y plataformas independientes-, donde reflejaron su intención de «hacer todo lo posible» para detener el proyecto. López de Guereñu consideró «legítimo» estar en contra de la 'Y', pero aseguró que no entendería «que se utilizara o se amparara el uso de la violencia» contra las obras.
«¿De qué hablan los alcaldes de ANV cuando dicen que utilizarán todas las fuerzas y los recursos contra la 'Y'?», se preguntó la consejera. «Espero que no hablen de sabotajes y boicot», zanjó. López de Guereñu aseguró que el Gobierno vasco tiene «toda la intención» de «trabajar en común» con los municipios afectados.
En contraposición con estos planteamientos, la consejera se mostró «convencida de que la mayoría de la sociedad apoya la 'Y'. En el Parlamento vasco -remarcó- tiene un respaldo superior al 80%. Es una infraestructura demandada por la mayoría».






