No es la primera ocasión en la que el Gobierno central trata de impedir un referéndum en una localidad vasca. Ya lo hizo hace apenas tres semanas, cuando transcendió la convocatoria de una consulta en el municipio alavés de Aramaio, también gobernado por ANV. En esta ocasión, un juez llegó a ordenar la suspensión cautelar del proceso, pero éste se llevó a cabo de igual modo. El alcalde, Asier Agirre, argumentó que no había recibido la notificación judicial. El 97% de los 673 participantes en la consulta se mostró contrario a la infraestructura.
El delegado del Gobierno en Euskadi recordó que la legislación sobre régimen local establece que la convocatoria de consultas por parte de los ayuntamientos se restringe a «asuntos de competencia municipal y carácter local» y que, en cualquier caso, requiere de la autorización del Gobierno y de una acuerdo obtenido en el pleno por mayoría absoluta. «Como no existe constancia de ninguna de ambos condiciones -expresó ayer Luesma- resulta evidente que su celebración vulnera la legislación vigente y por tanto procede su recurso».
«Paralización»
Entre tanto, el Ayuntamiento de Elorrio -donde gobierna también la izquierda abertzale- aprobó ayer una moción presentada por ANV que reclama la «paralización» de la 'Y' vasca hasta que «no se den los necesarios procesos de información y difusión pública» que, a su juicio, precisa una infraestructura «antiecológica y antisocial» de estas características.
Junto a ANV, el escrito contó con el respaldo de Alternativa Ciudadana de Elorrio, en la que se incluyen EB y Aralar. Los representantes del PNV y PSE votaron en contra.






