Donde no ha habido discusión es en la conservación de la histórica nave de FESA, cuya estructura de madera está considerada como «la más grandiosa y sofisticada» del país. Construido entre 1909 y 1912, el emblemático pabellón es un monumento. Uno de los escollos técnicos era la inundabilidad. La cercanía de caudalosos cauces del Nervión y el Cadagua obligará, de hecho, a respetar un retiro mínimo de entre 20 y 25 metros.









