
A FAVOR DE CALATRAVA
A FAVOR DEL CONSISTORIO
En el recorrido, que se prolongó durante más de dos horas, sólo faltaron los dos grandes protagonistas del pleito: el propio Calatrava y el alcalde, Iñaki Azkuna. Como testigos 'comparecieron' numerosos peatones, que a veces tenían dificultades para abrirse paso entre la comitiva. Algunos no se resistieron a aportar su testimonio. «Yo tengo rotura de ligamentos a cuenta del puentecito este», murmuró una mujer al pisar las losetas acristaladas.
El reconocimiento judicial comenzó en Mazarredo y finalizó en el puente del Ayuntamiento tras pasar por la calle Ercilla, la pasarela de Isozaki, la de Calatrava, Uribitarte y el Campo Volantín a diferentes alturas. Diez puntos de vista que sirvieron a las dos partes enfrentadas para reafirmar sus argumentos. Los representantes de Calatrava, que exigen la retirada del enlace de Isozaki o una indemnización de tres millones de euros, insistieron en que el paso peatonal, de unos 35 metros de longitud, «distorsiona» la obra del artista valenciano y «rompe la simetría».
-«Es un abordaje», sentenció el perito Emiliano González cuando contemplaban la polémica obra desde el Campo Volantín. «Me conviene tirarme a la pasarela y me tiro a ella».
-«Para que haya abordaje tiene que haber dos barcos diferentes», replicó el abogado del Ayuntamiento, Gonzalo Ruiz.









