
La escena se desarrolló ayer durante un entrenamiento a puerta abierta. A apenas unos metros de la caseta de los periodistas, una especie de 'chiringuito' repleto de cámaras de televisión, cronistas y fotógrafos, y con un centenar de aficionados alrededor del campo que dedican sus mañanas a ver cómo están los 'leones'. Sucedió en unos pocos segundos. Algunos jugadores rojiblancos ni se dieron cuenta.
Lo cierto es que el día no había empezado bien para el gallartino. En todas las jugadas que ensayó Caparrós, él formó parte del teórico equipo suplente. Su puesto, al menos ayer, tuvo otro dueño, Koikili Lertxundi. El de Otxandio ya ocupó un puesto en el 'once' el domingo ante el Valladolid. Se aprovechó de que el gallartino estaba sancionado, tras ser expulsado durante el partido que disputó el cuadro vizcaíno ante el Almería (1-1).









