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Empieza el juicio por la pasarela
El equipo de Calatrava acepta que el 'Zubi-zuri' tenga continuidad, pero dice que el autor no debía ser otro
El juez decidirá en 20 días si hay que retirar la nueva pasarela o indemnizar al arquitecto valenciano con tres millones de euros
25.10.07 - 20:53 -

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Antonia Magdakeno, abogada de la acusación. / Foto: Mitxel Atrio - Vídeo. Bilbovisión
El equipo del arquitecto valenciano Santiago Calatrava ha admitido hoy ante el juez que cuando se construyó el polémico puente 'Zubi-zuri' de Bilbao conocían que este debía servir para unir urbanísticamente ambos lados de la ría pero que el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) no precisaba cómo y por lo tanto, "no se preveía que tenía que unirse con una pasarela". A su juicio, el Ayuntamiento de Bilbao debía haber encargado las modificaciones del puente al propio autor, en lugar de al arquitecto japonés Arata Isozaki ya que "se ha roto absolutamente el equilibrio de la obra". Desde el Consistorio insisten en que se trata de dos obras diferenciadas y las constructoras advierten de que la conexión se debía hacer "por imperativo legal".
Hoy ha arrancado en Bilbao el juicio oral por la demanda interpuesta por el arquitecto Calatrava contra el Ayuntamiento a raíz de la colocación de una pasarela que conecta su puente con el complejo urbanístico del arquitecto japonés Arata Isozaki. Tras haber declarado todos los testigos, mañana se expondrán las calificaciones finales y se prevé que el juez del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao, Edmundo Rodríguez, dicte sentencia en un plazo de 20 días.
El magistrado deberá decidir si Calatrava ha visto vulnerado su "derecho moral a la integridad de su obra" y ha de restituirse el puente a su estado original demoliendo la nueva pasarela, o si se le indemnizará con tres millones de euros.
Durante el juicio, que se ha prolongado durante casi tres horas, el director del estudio de Calatrava desde 2005, Fernando Vilallonga, ha criticado que la nueva pasarela "rompe visualmente el equilibrio, la unidad y la simetría" de la obra y ha censurado que este tipo de actuaciones "no nos ha ocurrido en ningún otro sitio del mundo". Vilallonga, que ha manifestado su "respeto absoluto" por la obra de Isozaki, ha reconocido que el estudio de arquitectura conocía que el plan urbanístico establecía la necesidad de unir las dos zonas pero que "no se prevé que se tenga que unir con una pasarela". Así, ha advertido de que existían "otras soluciones que pasan por no intervenir". "Puede que sea esta la más barata pero hay otras soluciones que permiten la conexión", ha indicado.
En la misma línea, el colaborador de Calatrava desde 1997, Emiliano González, ha censurado que el PGOU es "ambiguo" ya que aunque "hay una intención de dar una continuidad, no se precisa cómo". El perito ha insistido en que había "muchas soluciones" en lugar de la pasarela, que considera "una intromisión" y "un pegote" que afecta totalmente a la simetría, rasgo característico de las obras de Calatrava . "Más no lo puede dañar", ha criticado.
"Imperativo legal"
El subdirector de Planeamiento del Ayuntamiento de Bilbao, Mauro Valdivielso, por su parte, ha admitido que el objetivo de la pasarela era "prolongar" el puente de Calatrava para dar respuesta a una "reivindicación histórica" de los vecinos. Ha recalcado que se trata de una infraestructura "al servicio de la ciudad" y que la pasarela ha servido para "resolver bien" la unión con el Ensanche. Desde el Ayuntamiento de Bilbao han negado asimismo que la nueva pasarela rompa el equilibrio y que haya posibilidad de confusión puesto que se "ve perfectamente donde empieza y acaba una y otra obra" y han insistido en que se trata de una solución "muy sutil y nada agresiva", siendo "discreta, prudente y respetuosa".
Los peritos de las constructoras demandadas han recalcado que en el PGOU "está claramente dibujada" la conexión y por lo tanto el arquitecto valenciano debía conocer el proyecto. Así, han subrayado que la pasarela se construyó porque así lo obligaba el ordenamiento. "Era una conexión que teníamos que hacer por imperativo legal", ha explicado Iñaki Aurrekoetxea, responsable del proyecto de las torres de Isozaki. A su juicio, esa obligación se ha resuelto de una forma "liviana y ligera" y "sin ningún tipo de confusión", siendo la pasarela la "forma más sencilla y neutra".
Por último, el escultor y arquitecto Enrique Carbajal ha advertido de que toda intervención que se haga en medio urbano "está sujeta a cambio" porque la ciudad es un "sistema vivo". Carvajal ha explicado que el diseño de Calatrava es "totalmente cerrado" y que él mismo "se puso la zancadilla para seguir desarrollando" la obra. Así, ha advertido de que incluso si Calatrava hiciese la pasarela "sería un apéndice del puente y rompería el equilibrio". "La única forma es tratándolo como una obra totalmente diferente", ha dicho.
El experto ha destacado que el puente 'Zubi-zuri' "ha ganado" con el complejo de Isozaki, que considera "muy respetuoso y humilde" porque el japonés ha utilizado unos colores "que no sobresalen"."Son dos obras independientes", ha concluido.
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