
Dos mujeres pasan en el BEC delante de la concentración de las trabajadoras de ayuda en domicilio. /Jordi Alemany
Trabajadoras de ayuda a domicilio de Vizcaya se han concentrado hoy frente a Bilbao Exhibition Centre (BEC), en Barakaldo, coincidiendo con el inicio del Salón de Actividades para mayores Nagusi, para reclamar la negociación de un convenio colectivo digno. La concentración, que ha contado con el respaldo de los sindicatos CC OO, LAB y UGT, forma parte de las movilizaciones que las 1.500 trabajadoras del sector de ayuda a domicilio en Vizcaya han iniciado para reclamar una mejora de sus condiciones de trabajo.
Los sindicatos han recordado que los ayuntamientos subcontratan a empresas privadas para encargarse de un servicio que están obligados a prestar y han denunciado que "en esa adjudicación olvidan exigir a esas empresas una mínima solvencia social", por lo que "cada convenio se convierte en un calvario". Las trabajadoras reivindican una jornada racional, el derecho a un salario digno acorde al servicio que prestan y que se reconozca el trabajo "duro física y psicológicamente" que realizan "con situaciones sociales, sanitarias y familiares a veces dramáticas".
La responsable del Servicio de Ayuda a Domicilio de CC OO, Carmen Macho, ha explicado que las trabajadoras sólo reivindican "una negociación colectiva normal dentro de los márgenes que la mayoría de los convenios se mueven" y ha lamentado que "nadie se hace responsable de nosotras". Ha indicado que en otras empresas que son contratadas por los ayuntamientos y la Diputación no existen problemas para negociar los convenios colectivos y se ha preguntado si las dificultades para alcanzar un acuerdo en la ayuda a domicilio se debe a que en este caso los trabajadores son mujeres.
La sindicalista de CC OO ha denunciado que las trabajadoras tienen una jornada de 30 horas en los domicilios, pero los desplazamientos corren por su cuenta, por lo que en lugares como Uribe-Costa o Encartaciones los desplazamientos a algunos caseríos pueden suponer más de una hora y sólo cobran por el tiempo de servicio. Ha puntualizado que los puntos más conflictivos que han presentado las empresas en la negociación del convenio son la anualización de la jornada y la disponibilidad de las trabajadoras desde la seis de la mañana a las diez de la noche, con lo que, según ha dicho, "quieren un servicio a la carta a costa de la vida privada de las compañeras".