El Ayuntamiento, además, se ha visto obligado a intervenir en la cercana calle Máximo García Garrido. El vial, anexo también al SKA, fue remodelado hace menos de medio año, pero presentaba ya importantes deficiencias en las aceras. «Nos hemos puesto en contacto con la empresa que ejecutó los trabajos para que reparen las baldosas que se estaban levantando», detalla el máximo edil, Ricardo Ituarte, quien asegura que la operación «no supondrá coste alguno» para las arcas municipales.
El objetivo de mejorar la accesibilidad ha obligado a derribar también la antigua escalera de hierro que junto al colegio de Las Carmelitas enlazaba la avenida Murrieta y el entorno de la estación del tren. En su lugar se construirá una nueva pasarela con baldosas antideslizantes para evitar resbalones y caídas.
La nueva infraestructura, valorada en 17.000 euros, quedará abierta al público la próxima semana. Casi al mismo tiempo que las 71 de las 107 parcelas del parking del polideportivo de Kabiezes que ya han encontrado comprador.





