
De hecho, tres de las participantes anunciaron allí mismo que contaban ya con una oferta de empleo y otras dos pusieron de manifiesto su intención de continuar su formación con un curso de electricista industrial.
El programa de 230 horas lectivas que ayer llegó a su fin, y que se ha venido desarrollando desde abril en el ITM, se ha centrado en el aprendizaje de temas sobre electricidad, automatismos y paneles fotovoltaicos, entre otros.
Un sector en auge
Y aunque aún hay «mucho más que aprender dentro de este campo», en principio, Arbaizar consideró que todas salían «con los conocimientos básicos necesarios para saber instalar placas y paneles solares». Un sector que en pleno proceso de despegue y que, por lo tanto, necesita personal cualificado al que poner al frente de la elaboración y mantenimiento de estos sistemas.
«Podría plantearse hacer una segunda edición. El nivel de aceptación ha sido interesante, al igual que el de participación. Sí que sería oportuno que Miranda dispusiera de más instaladores y mantenedores de este tipo de paneles fotovoltaicos», ahondó.
Tremendamente satisfecha con el desarrollo del programa y gratamente sorprendida por el hecho de que tres de las participantes ya hayan encontrado trabajo se mostró la responsable municipal de Igualdad, Mari Luz Eguíluz. Tras las felicitaciones, la edil incidió en la necesidad de que las mujeres dirijan su formación hacia aquellos sectores que demandan empleo aunque tradicionalmente sean un espacio de hombres.
«Apostamos por este tipo de iniciativas porque creemos que la mujer debe reincorporarse al mundo laboral y ha de hacerlo con la formación», apuntó.





