
Y es que, en su opinión, aunque «los parámetros de la nueva reforma azucarera no están decididos, la UE ha subvencionado el abandono del cultivo con una oferta muy generosa, por lo que muchos agricultores previsiblemente abandonarán la producción», reduciendo así notablemente las toneladas que llegarán a cada una de las fábricas.
Pero a pesar de la amenaza de cierre de alguna de sus empresas, Hernández reiteró su apuesta por el futuro de la remolacha, «por lo que pondremos en marcha el Plan 2008/2014, con el que intentaremos dar un futuro a este plan, ya que, como empresa azucarera, queremos mantener cuota en este mercado».
Precisamente esa fue la reivindicación que los diez representantes del sector de UGT y CC OO trasladaron en la tarde de ayer en Madrid al secretario general de Agricultura y Alimentación, Josep Puxeu Rocamora. En el encuentro, los distintos delegados sindicales demandaron el apoyo del Ministerio para «mantener el máximo tejido industrial azucarero en España», explicó Luis Lapuebla, representante de CC OO en la planta de Miranda y uno de los componentes de la delegación que viajó a Madrid, para el que, a priori, el balance de la reunión fue «positivo, porque parece que están en la misma línea que nosotros, apostando por mantener el sector».
Una mirada optimista
De todos modos, reconoció ser consciente de que una reducción del 50% en la cuota de producción conllevará en cualquier caso una restructuración empresarial en el sector, si bien se mostró «optimista» en cuanto al futuro de la planta de Miranda.
El motivo: la apuesta del Gobierno Vasco por el mantenimiento del sector en su territorio. «Apuesta por mantener el cultivo. Prueba de ello es que ya están trabajando y haciendo cosas para que eso sea así», señaló Lapuebla.
Eso sí, dejó claro que «al final, la última palabra la tienen los agricultores», que son los que deciden si cultivan o se acogen a las ayudas económicas que se les ofrecen; si bien entiende que se les podría animar. «Las empresas, por su propio interés, también deben ayudar a los cultivadores a mantener el máximo cupo que puedan».
Tiene claro que los próximos «5 ó 6 meses» van a ser cruciales para definir el futuro del sector y saber cuáles van a ser las zonas en las que se va a dar un mayor abandono de la siembra, por lo que desde Miranda seguirán buscando el apoyo de País Vasco y La Rioja, desde donde llega el mayor volumen de remolacha que se moldura en la planta de la ciudad.
«Nosotros vamos a realizar el máximo esfuerzo posible para la defensa del sector, porque va en ello nuestros empleos», zanjó.
También esta misma semana el diputado del Partido Riojano, Miguel González de Legarra, ha presentado en el Parlamento de La Rioja una serie de preguntas interesándose por la situación del sector y en cómo «podría afectar al futuro de la planta de Miranda en la que los agricultores riojanos entregan sus producciones».
Azúcar o bioetanol
Por su parte, el alcalde de la ciudad, Fernando Campo, brindó su apoyo a los trabajadores de la fábrica situada junto a la N-1, en un encuentro que mantuvo la semana pasada con representantes del comité de empresa y directivos de la misma.
En este sentido ayer mismo manifestó su intensión de enviar una carta a la Consejería de Agricultura para que a partir de la campaña de 2009/10 contribuya económicamente al mantenimiento de la producción «dando unas ayudas a los agricultores, algo que, aseguró «ya están haciendo en La Rioja y País Vasco. Solo falta que lo haga Castilla y León».
Al mismo tiempo, Campo aseguró que, según se le ha transmitido, la intención de la dirección de Ebro Puleva respecto a la planta de Miranda pasa por «mantener la fábrica. Apostarán porque se transforme en productora de bioetanol si sale el decreto nacional sobre el porcentaje de este producto que han de llevar las gasolinas y, si no es así, por que siga producción azúcar. De momento, hasta 2010 no hay problemas, concluyó».





