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Economía

HITO EN LA AVIACIÓN
Entre champán y caviar
Un variopinto pasaje de apasionados de la aviación viaja en el vuelo inaugural del A380 entre Singapur y Sydney

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Entre champán y caviar
EN LA SUITE. Los australianos Tony y Julie Elwood, a bordo del vuelo SQ380 de Singapore Airlines. / AP
Una pareja de maduritos que no dudaron en posar dentro de la cama copa en mano; un bebé de diez meses profundamente dormido; un nonagenario hombre de negocios; un apasionado de la aviación que hace 37 años ya surcó los cielos en el primer Boeing 747... Tan variopinto y multinacional pasaje -desde Malasia hasta Australia pasando por Indonesia, Reino Unido o Estados Unidos- integró ayer el primer vuelo comercial del A380, el 'superjumbo' de Airbus, entre los aeropuertos de Singapur y Sydney.

Casi tan largo como un campo de fútbol y con una cola de siete pisos de alto, el avión gigante, llamado a revolucionar las comunicaciones aéreas, llega a su cita con la historia con año y medio de retraso sobre las fechas previstas por dificultades en el ensamblaje de los cableados eléctricos. Deja a sus espaldas una profunda crisis en su casa matriz -EADS- y una investigación por el presunto uso de información privilegiada por parte de accionistas privados y directivos.

Ajenos a semejantes problemas materiales, los 471 viajeros y 30 miembros de la tripulación del Singapore Airlines disfrutaron de un placentero periplo de siete horas y media durante el que no faltó para los privilegiados ocupantes de las 'suites' un menú con caviar, magret de pato con cerezas negras o vaca en wok con pimienta de Java, preparado por dos cocineros a bordo. Todo, regado con un champán Dom Pérignon Rosado de 1996 y vino.

Lujo y espacio

«Relájense y disfruten», animó poco después del despegue el comandante del avión de línea más grande del mundo, Robert Ting, entre los aplausos de los pasajeros. No les hizo falta. Los viajeros del vuelo SQ380, cuyos billetes fueron subastados y recaudaron 1,1 millones de euros para obras de beneficencia, no repararon en gastos. Uno de los más generosos, Julian Hayward, un británico residente en Sydney, pagó 73.000 euros por dos 'suites' en primera. Más modesto, Ernest Graaff, de la clase 'business', se declaraba «un 'friki' de los aeroplanos grandes».

En este primer ejemplar, Singapore Airlines optó por una versión lujosa y espaciosa. El 'superjumbo', destinado a desafiar al 747 del norteamericano Boeing -dotado con 450 plazas- puede transportar 525 pasajeros y hasta 853 en chárter. Los vuelos regulares Singapur-Sydney empezarán el domingo. A partir de febrero volará entre Singapur y Londres, y Japón figura como el próximo destino.

La empresa fabricante tiene 189 encargos firmes y compromisos de compra de 16 clientes, principalmente del Golfo, Asia y Europa. Las esperanzas comerciales del A380, que entregará su segunda unidad a principios del año que viene también a Singapore Airlines, se fundan en el desarrollo de enlaces entre grandes aeropuertos. Boeing apuesta en cambio por vuelos directos con su futuro avión de largo alcance B787, cuya fecha de puesta en servicio acaba de ser atrasada seis meses, hasta diciembre de 2008. En España, Marsans tendrá el primer A380 a lo largo de 2010.

Debido a atrasos y costes adicionales, el umbral de rentabilidad del programa, que generará 4.000 millones de euros en Euskadi, pasó de 270 a 420 unidades al precio de 270 millones de euros. Según Airbus, será «el más rentable del mundo» con un coste de explotación por asiento inferior en un 20% al B747.
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