Además de reforzar su vocación patrimonial y de investigación, la biblioteca quiere abrir sus puertas a otros colectivos ciudadanos, según explicó la diputada en las Juntas Generales. Con las nuevas instalaciones estará «más viva y cercana a la sociedad». En la planta baja se habilitará un punto de información turística sobre Vizcaya y el País Vasco «como tienen todas las grandes bibliotecas». También habrá una sala de ordenadores para que los usuarios se familiaricen con las nuevas tecnologías. Los fondos más valiosos pueden consultarse en la página web, que se renovará.
En el salón de actos se organizarán conferencias y presentaciones de libros. El Departamento de Cultura quiere mantener contacto con colectivos sociales, como mujeres, personas mayores o discapacitados, «para saber qué iniciativas tienen» en este campo y organizar actividades. Los responsables del centro esperan llegar a acuerdos con las bibliotecas próximas y el Gobierno vasco para coordinar actuaciones. «Será un agente vivo», concluyó Greaves.









