
Junto a su esposa Mirelle Nyenewile, que apenas podía contener las lágrimas, Miwa Buene recordó ayer los inexplicables hechos que el pasado 10 de febrero le cambiaron «la vida tan normal que llevaba». Según su relato, aquel día se cruzó en la calle con un individuo que le espetó: «¿Eh, tú, mono, tu sitio está en el zoo!», además de gritar «¿arriba España!».
«Yo no quería discutir -explica Miwa- porque a su lado había varias personas que eran de su grupo, porque le decían ¿campeón déjale!». Pero no lo hizo. Sin más explicación, le atacó por la espalda y le propinó un fuerte golpe en la nuca. Miwa Buene quedó tendido en el suelo, inconsciente. «No me di cuenta de nada más hasta que me desperté en el hospital Príncipe de Asturias». Había pasado 17 días en coma.
El diagnóstico de los médicos fue definitivo: luxación en la zona cervical de la columna, con tetraplejia. Miwa no podrá mover jamás ningún músculo por debajo del cuello. «Yo sólo pienso que el mismo agresor me ha paralizado la vida me puede hacer daño una segunda vez».
Comentarios racistas
Varios testigos identificaron al agresor como Roberto Alonso de la Varga, el hijo del jardinero del barrio, al que la Policía encontró más tarde en las inmediaciones. Negó los hechos pero, según el atestado policial, mostró en todo momento una actitud «agresiva», plagada de «comentarios racistas y xenófobos», por lo que fue detenido. Fue puesto en libertad sin fianza y tan sólo está obligado a comparecer ante el Juzgado dos veces al mes.
«Pido prisión para este chico porque mi marido sólo mueve el cuello y la cabeza. Esa es la lotería grande que me ha tocado en España. Mi vida ya no tiene ningún sentido, mientras un chico con antecedentes anda por la calle y hace su vida», lamenta Mirelle. En estos momentos, su marido reside en el Centro Nacional de Tetrapléjicos de Toledo puesto que su casa, en un cuarto piso sin ascensor, no está adaptada.
El presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, explicó que la Delegación del Gobierno en Madrid traerá a sus dos hijos y a su hermana de Kinshasa en unas dos o tres semanas, gracias a que Air France pagará los billetes de avión. Además, según Ibarra, el consejero de Inmigración de la Comunidad de Madrid se ha comprometido a intentar que el IVIMA le realoje en una vivienda adecuada a sus necesidades.







