Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Sociedad

SOCIEDAD
Acusan a uno de los 498 beatos, sacerdote vizcaíno, de torturas en Filipinas
27.10.07 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Acusan a uno de los 498 beatos, sacerdote vizcaíno, de torturas en Filipinas
Peregrinos valencianos parten hacia Roma. / REUTERS
Una sorprendente revelación ha enturbiado la biografía de una de las 498 personas que la Iglesia considera mártires de la Guerra Civil y beatificará mañana en el Vaticano. El agustino vizcaíno Gabino Olaso Zabala, de Abadiño, fue acusado en el pasado de haber participado en torturas en Filipinas cuando era misionero. Lo ha contado en el 'National Catholic Reporter', diario digital católico de EE UU, su respetado enviado en el Vaticano, John L. Allen. El artículo fue publicado el pasado 12 de octubre pero no ha tenido ningún eco. El postulador de la causa de Olaso, el agustino Fernando Rojo, reconoce los hechos como verídicos, pero añade que se debe juzgar el caso en su contexto histórico y que el martirio pagó cualquier deuda de su pasado. Es verdad que para la Iglesia un santo, y más un mártir, no tienen por qué tener una vida perfecta pero, según el diario, se puede cuestionar el ensalzarlo públicamente.

El caso se sitúa en 1896, en las primeras sublevaciones contra la colonización española. Agustinos, dominicos y franciscanos eran parte del poder local cuando en agosto de ese año varios sacerdotes filipinos fueron acusados de ser masones y conspirar contra España. Nueve de ellos fueron encerrados en el seminario de Vigan, y es el testimonio del cura Mariano Dacanay el que acusa a Olaso. Según escribió, unos guardias le colocaron una caña de bambú bajo las rodillas y le ataron las muñecas con una cuerda. luego le pegaron en presencia de varios agustinos, entre ellos Olaso, que «contemplaban mi martirio con placer e incluso pedían a los guardias que me trataran con más crueldad». Olaso, incluso, le habría pegado una patada en la cabeza que le dejó inconsciente.

Olaso fue capturado dos años después por los rebeldes durante 18 meses. El postulador resalta que no fue tratado mal, luego no era visto como alguien a castigar. Rojo admite que fue «un periodo oscuro» del nuevo beato, pero precisa que la causa se cerró en 1963 -cuando el libro que reveló lo ocurrido se editó en 1982- y sólo estudia los últimos 35 años de su vida. Olaso luego regresó a España y siguió enseñando. No hay precedentes de un mártir con un pasado así.
Vocento
SarenetRSS