
Los concursantes, divididos en grupos de cinco, dispondrán de un minuto para demostrar sus dotes humorísticas. De cada grupo, el jurado salvará a cuatro y uno quedará nominado. Estos tendrán una segunda oportunidad y el jurado salvará a dos. Los otros dos tendrán que someterse al veredicto del público. Los espectadores tienen toda una semana para elegir con sus llamadas telefónicas y mensajes SMS. También se podrá votar a los concursantes en la página www.elreydelacomedia.es, donde se pueden encontrar además los mejores vídeos de los casting. Asimismo, se someterán a descartes y eliminatorias decididas por un jurado. Reconocidos humoristas formarán parte del tribunal de cada semana: Chiquito de la Calzada, Andrés Pajares y Cruz y Raya, entre otros.
Camarera y biólogo
«Se cubren las diferentes áreas del humor, desde chistes a monólogos, imitación e improvisaciones. Una muestra amplísima del humor que esperamos esté representado en todos sus aspectos», advierte Juan Andrés García Ropero, el productor ejecutivo del programa. Una camarera de Barcelona, un biólogo cacereño, un profesor de música cordobés y una enfermera de Asturias forman parte de los finalistas de este concurso que tuvo precedentes en anteriores espacios televisivos de parecido signo. Cabe recordar que Paz Padilla fue descubierta en un concurso de chistes de Antena 3.
En lo que respecta a los conductores del nuevo espacio, llegan con los papeles cambiados. La actriz y presentadora «Aunque parezca raro, yo soy la que aporta el lado más serio y mi función es dirigir un poco el concurso», explica Esther Arroyo. Por su parte, Edu Soto será el encargado de la parte cómica: «Voy a intentar que el programa sea divertido y lo voy a presentar con humor», sostiene. El recién estrenado presentador está «muy contento» con el giro que ha dado su vida profesional. «Me vengo a TVE, la casa de todos, a un concurso donde reconozco muchos sentimientos e inquietudes en los participantes, ya que he pasado por estas circunstancias más de una vez. Por eso, yo voy a ser el espectador número uno».







