El brasileño jugó un sensacional encuentro sobre todo en el tercer período cuando anotó 15 de los 19 puntos de su equipo y llevó al Bilbao hasta una máxima diferencia de 25 puntos (27-52, min. 25) que resultó insalvable para el DKV Joventut.
El conjunto badalonés demostró en Menorca que puede ganar si Rudy Fernandez pero hacerlo sin el internacional español y sin Lubos Barton, aquejado de una lumbalgia, ya fue misión muy complicada al no dar el resto de jugadores el plus de esfuerzo requerido.
Los badaloneses jugaron un mal partido de principio a fin, con un pésimo porcentaje en el lanzamiento de triples y poca aportación de sus pivotes, bien intimidados por el gigante Frederic Weiss, que se multiplicó ante la ausencia de Rancik.
El ex capitán verdinegro Paco Vázquez, otro de los destacados de los bilbaínos, y Pasalic pusieron al Iurbentia Bilbao en una ventaja de seis puntos (7-13, min.7) que los de Txus Vidorreta fueron aumentando hasta llegar a una máxima de 21 puntos (19-40, min. 20).
El gran acierto en los triples y en los tiros libres, junto al gran trabajo de Weiss bajo los aros, propició que los bilbaínos dominaran siempre el partido ante un rival que no dominó bajo los aros y que sólo tuvo acertado a Demond Mallet.
La reacción de los locales llegó en los primeros minutos del último período con Hernández-Sonseca y Jagla acertados por fin (48-63, min. 33) pero un triple de Javi Salgado devolvió los 20 puntos de diferencia para su equipo (48-68, min. 35) que acabó recuperando su máxima diferencia con el marcador final (58-81).









