Pasadas las cuatro de la madrugada de ayer, agentes de la Ertzaintza interceptaron, en un control de alcoholemia en la N-634 en Galdakao, la marcha de un turismo, indicando a su conductor que accediera a la zona de control para someterse a las correspondientes pruebas.
Al aproximarse hasta el vehículo y solicitar a su conductor la documentación del mismo, los ertzainas se percataron de que su sistema de arranque estaba manipulado, ya que le habían practicado 'el puente'. Además, los agentes comprobaron que ninguno de los dos jóvenes que viajaban en el coche eran sus titulares.
Ante esta situación, se pusieron en contacto telefónico con la dueña del vehículo, que aseguró a los agentes que esa tarde había dejado el coche estacionado junto a su casa y que no había dado autorización a nadie para utilizarlo.
Tras quedar confirmado que el vehículo había sido robado, sus dos ocupantes fueron detenidos y trasladados a dependencias policiales para realizar los pertinentes trámites, antes de ser puestos a disposición judicial.










