
Las asociaciones ya se han puesto manos a la obra y hasta han construido una reproducción de aquella locomotora a vapor que convirtió su llegada en un auténtico acontecimiento. «A los escasos habitantes que había entonces incluso les envió un mensaje el cura para explicarles que los adelantos de la modernidad no estaban reñidos con el desarrollo de la religión», recuerda Bilbao. Esa imagen tampoco faltará en las diversas representaciones que hay previstas desde las once de la mañana, cuando los participantes vestidos de época se reúnan en dos puntos, porque Mungia estaba dividida hace 100 años entre los vecinos de la villa y los de la anteiglesia. El grupo que representa a los primeros se congrega delante del Katetxe, al lado de Torrebillela, y el segundo en la travesía de Butrón, junto a Iturribide.
Las comitivas parten para llegar a la antigua estación de una localidad que no tiene transporte ferroviario desde 1975. Allí se ha organizado, además, una exposición con fotografías antiguas del apeadero, que estará abierta hasta el 4 de noviembre.
Oficios antiguos
Las representaciones de las diferentes escenas se celebrarán a partir de las 12.30 horas. En ellas, también se muestran oficios y labores de antaño. Es el caso de curanderas, bendejeras, lecheras o afiladores, entre otros ilustrativos ejemplos.
Por la tarde, a partir de las 16.00 horas, tendrán lugar juegos populares y concursos para los niños en la plaza de la estación. La romería empieza a las 17.30 y, una hora después, dará comienzo el desafío entre bertsolaris en el mismo punto.






