
Uno de los últimos casos ocurrió el pasado 1 de octubre en el barrio de Amezola, cuando un hombre de nacionalidad colombiana fue apuñalado por dos individuos que le robaron el dinero que acababa de cobrar por un trabajo. Según declaró la víctima ante la Ertzaintza, los asaltantes le propinaron varios puñetazos en la cara; después, una puñalada en el costado y luego huyeron, dejándole herido. El móvil del crimen parecía claramente un robo.
Más habitual, sin embargo, son las peleas y ajustes de cuentas. La DYA ha detectado un incremento de las agresiones durante los fines de semana, lo que, según el doctor Juan Antonio Usparitza, presidente de la asociación, va íntimamente ligado al alcohol, «con un incremento importante entre los menores». En el pasado puente del 12 de octubre, la Asociación de Ayuda en Carretera trasladó en Bilbao a diez personas con heridas provocadas por una agresión. La media es de entre seis y ocho cada fin de semana, aunque en abril de 2006 se contabilizó la cifra récord de dieciséis en dos días. Las lesiones más frecuentes son las provocadas por golpes «con los puños y patadas», aunque cada vez resultan más habituales los ataques con vidrios, vasos y botellas rotos, explica Usparitza.









