
EL PROTOCOLO
Con esta firma, «fruto de un año de trabajo», según explicó el director-gerente de Metro Bilbao, Rafael Sarria, se busca la coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad que operan en el suburbano, un elemento «vital a la hora de tomar una decisión». «Esta filosofía de prevención, frente a la meramente correctiva, nos ayudará sin duda a mejorar la calidad del servicio», añadió.
El convenio supone un nuevo impulso a la seguridad ciudadana. Con el compromiso adquirido por los ayuntamientos, que rubricaron el protocolo en las dependencias del metro en la capital vizcaína, se persigue reforzar la planificación de los servicios con el objetivo de facilitar la resolución rápida y eficaz de los incidentes que pueden producirse, «garantizando una información fluida entre el suburbano y las policías locales».
Dentro de este marco, a los agentes municipales se les atribuye responsabilidad de vigilancia en torno a las estaciones de sus municipios con capacidad para acceder a las mismas cuando lo estimen oportuno y en coordinación tanto con el supervisor de la estación como con la Ertzaintza.
Información
El acuerdo hace especial hincapié en la prevención. Para ello, contempla el intercambio de información entre los diferentes agentes ante acontecimientos puntuales que «puedan generar altera- ciones con peligro para personas y bienes», como fiestas patronales, conciertos o manifestaciones. «En el fondo, la iniciativa responde a la importancia de incorporar en esta tarea a un colectivo importante, como es la policía municipal, porque es la que está cercana al ciudadano y conoce mejor la realidad de sus localidades cuando hay fiestas o problemas en una calle», explicó Julio Ibarra, director de comunicación de Metro Bilbao.
Con la firma de este protocolo de actuación con las policías de los once ayuntamientos del Gran Bilbao se cierra el plan de incorporación de nuevas «herramientas» de coordinación para la mejora de la seguridad de estas instalaciones y sus inmediaciones impulsado por el Consorcio de Transportes. Este convenio se suma al acuerdo de colaboración ya suscrito el pasado mes de junio con la Ertzaintza para aumentar las medidas de seguridad en un trasporte que alcanza los 80 millones de viajes.
En realidad, esta colaboración ya se cimentó en un convenio anterior firmado en 2003 y que se amplió a principios de este año con la llegada de un experto procedente de la Policía autónoma para asesorar al suburbano. «Hace un año nos propusimos un gran reto, unos propósitos y unos objetivos ambiciosos dirigidos a mejorar nuestra seguridad, tanto personal como en el trazado del metro y en el trabajo del día a día. Unos objetivos que se han ido cumpliendo y que lo demuestra la percepción que tienen del servicio los ciudados. Ocho de cada diez usuarios se muestra seguro y pretendemos que las actuaciones correctivas sean tendentes a cero, porque no haya incidentes», destacó Rafael Sarria durante el acto de la firma.









