
Pero la rueda de prensa de ayer fue diferente. Por primera vez se unían a la central sindical agraria representantes de todos los ramos del sector, incluida la Asociación de Consumidores del País Vasco (EKA-OCUV), para acusar a Gurokela de «competencia desleal» en lo que entienden como un «claro ejemplo de 'dumping' empresarial». Tanto el sindicato como el resto de miembros presentes en la mesa cuestionaron los datos ofrecidos por la sociedad bilbaína en los que aseguraban que Gurokela importaba «ni un sólo kilo de carne de fuera del país». En este sentido, la central sindical recordó que el 60% de las cabezas sacrificadas en Euskadi se matan en salas de sacrificio comarcales. «Los datos demuestran que los mataderos pequeños son significativos», se felicitó el presidente de EHNE, Mikel Kormenzana.
Respecto a si Gurokela trae o no carne de fuera de España, la central sindical rechazó la argumentación esgrimida por el gerente del matadero bilbaíno e insistió en que la sociedad importa carne. «Lo que hacen es muy sencillo. Traen a los terneros del extranjero y después los crían en comederos repartidos por diferentes comunidades autónomas para cebarlos y que la res conste como vacuno nacional», apostilló Kormenzana.
Para la Asociación de Consumidores del País Vasco, Gurokela está llevando a cabo una «maniobra de control monopolístico» de la carne que «sólo le beneficia a ellos», En este sentido, su portavoz señaló que la organización a la que representa apoya «claramente» los mataderos comarcales frente a los industriales porque «favorecen la política de precios y de calidad de la carne. No nos engañemos, al final el consumidor paga lo mismo. En este caso, los mayores perjudicados son los baserritarras que se quedan sin margen de beneficio».
Apoyo del PSE y PP
Socialistas y populares se sumaron ayer a las críticas realizadas por una gran parte del sector a Gurokela. Para José Luis Anda (PSE), el Gobierno vasco debería pensarse muy seriamente el sentarse con todos los grupos que forman parte de la cadena para «solucionar el problema de una vez por todas». «Como es posible si no que carniceros, ganaderos, mataderos y consumidores se unan en contra de la política llevada a cabo por el Departamento de Agricultura, Pesca y Alimentación. Evidentemente alguien se está equivocando y no creo que sean los trabajadores que están a pie de obra», subrayó el parlamentario socialista.
El PSE ha sido precisamente uno de los partidos más beligerantes con la política llevada a cabo por el departamento dirigido por Gonzalo Sáez de Samaniego. Los socialistas llevan meses pidiendo al Gobierno vasco que se deshaga de su participación en la sala de despiece ubicada en Zorroza y apueste por una red de mataderos comarcales para «evitar la creación de un monopolio» y «mantener las explotaciones ganaderas vascas y la calidad del vacuno».
Las críticas populares van por la misma línea. El PP acusó a la sociedad Gurokela de hacer «competencia desleal» a otras empresas del sector utilizando para ello dinero público. La parlamentaria María del Carmen López de Ocáriz emplazó al consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación a que explique si su departamento se va a desprender del 23% de las acciones de la sociedad. Según Sáenz de Samaniego, «la competencia desleal se produce con los actos de sacrificio mantenidos con dinero público». Sin embargo, la representante popular subraya que Gurokela sólo puede vender supuestamente por debajo de los costes «porque algunos ponen dinero». De acuerdo con sus informaciones, la sociedad utiliza una plantilla de 35 a 40 personas para realizar 18 sacrificios al día, cuando «otros mataderos realizan el mismo trabajo con cinco personas».







