
-Conseguir ahorrar más de la mitad del sueldo no es un mal balance...
-Pues he gastado un poco más de lo que acostumbro, porque he tenido que comprar los billetes de avión para España, aunque debo confesar que mis padres me han devuelto el importe y un poco más. ¿200 euros!
-Se queja de que cobra poco (1.300 euros netos al mes) en Disneyland, pero también los empleados disfrutan de muchas prestaciones...
-No nos podemos quejar. Es cierto que, para lo que se cobra en Francia, es poco dinero, porque el nivel de vida es muy alto. Pero, por otro lado, comemos por dos duros. Además, tenemos la sanidad pagada, disfrutamos de la tienda de empleados... Con lo que cobro no me haré rica, pero me da para vivir bien la vida.
-Es una afortunada al no tener que hacer frente a una hipoteca. ¿En qué invierte lo que ahorra?
-Me gusta mucho viajar y comprarme ropa. El resto, lo guardo.
-Pues tiene que ser millonaria....
-Soy un poco gastona y caprichosa. Todos los días salgo con una bolsa del trabajo y los compañeros se ríen y me dicen: «¿Otra bolsa, Margarita?». ¿Menos mal que no hay tiendas de 'todo a un euro' en Francia, porque, si no, no sé qué sería de mí!
«Me gusta cuidarme»
-¿En qué se gasta más dinero? En la comida está claro que no...
-Me gusta ir a clases de salsa, al teatro... Además, procuro cuidarme e ir al gimnasio, por lo menos, tres veces por semana.
-¿Nunca ha acabado el mes en números rojos?
-Sólo una vez, hace ocho años. Me compré el piso y no tuve en cuenta los honorarios del notario, así que me quedé sin fondos. Pero sólo un par de días, porque abrí una hucha en la que tenía las propinas y lo ingresé.
-¿Echa de menos de vivir en España?
-Extraño a mis padres y poder ver el sol todos los días, por este orden. Allí, en París, amanece muchas mañanas con el cielo muy gris y eso come la moral a cualquiera.
-¿No se ha planteado volver algún día?
-De momento, no. Estoy bien en Francia. Me gusta la vida que llevo en mi mundo Disney, con mis fiestas, mis amigas y mi trabajo.









