OCHO MUNICIPIOS
Sin fisuras, los junteros vizcaínos invitaron a la Administración autonómica a «reflexionar» y reconducir su política energética «antes de inundar» con «campos de molinos» áreas de importante valor paisajístico. Por eso, no dudaron en instar a la Diputación a mantener «este rechazo ante todas las instancias» a fin de evitar la «materialización» del complejo de Orozko, que ocuparía terrenos situados cerca del área protegida del Gorbea.
«Daños irreparables»
El equipo de Gobierno y los distintos grupos de la oposición se alinearon en la misma posición; tanto a la hora de defender la «idoneidad» de la energía eólica, como de censurar los emplazamientos a los que el Ejecutivo autónomo ha dado el visto bueno «por los graves e irreparables daños medioambientales» que se causarían en los mismos.
Con posicionamientos tan definidos, la sesión dirigida por la diputada de Agricultura, Irene Pardo, resultó tan monocorde que apenas sobresalieron las diferencias. La propuesta planteada por el popular Arturo Aldecoa recibió el apoyo inequívoco de todos las formaciones políticas: PNV, PSE, PP, EB y Aralar. Al igual que con la zona escogida en la sierra de Ordunte, el PP expresó su «total negativa» a la construcción de una minicentral en Orozko. Con capacidad para surtir de electricidad a unas 25.000 personas, el parque de Kolometa constituye una de las cinco patas incluidas en la Fase 2 del Plan Territorial Sectorial de Energía Eólica de Euskadi, junto a los de La Aceña, Galdames, Jesuri y Sollube.
Sin embargo, el PP no se anduvo por las ramas: «Hay lugares y proyectos totalmente inadecuados para la instalación de parques eólicos que deben desestimarse desde un principio; y éste es uno de ellos», subrayó Aldecoa, antes de advertir de que su ejecución sólo serviría «para sacrificar un valioso paisaje». El juntero popular recordó también que su realización colisiona «frontalmente» contra los planes de la Red Natura 2000 Europea, por lo que se preguntó «qué tipos de negocios» se «pueden ocultar detrás» de estos proyectos.
Ecología y no economía
Defensores de la energía eólica «pero no en cualquier sitio», las Juntas reivindicaron su soberanía -«hay que decir 'alto' al Gobierno», instó Aldecoa- para poner freno a una política «descontrolada y desordenada» que evite la pérdida de «paisajes y zonas protegidas».
Josu Murgia, de Aralar, defendió sin ambages la petición del PP: «La ecología y no la economía debe ser prioritaria en la construcción medioambiental», recalcó antes de que el socialista Joaquín Colmenero volviera a mostrar su sorpresa por el emplazamiento de Orozko: «Ni a propósito se puede elegir esta zona, si queremos luchar por preservar espacios protegidos».
El PNV, que consideró también «inadecuada» su ubicación, aplaudió la iniciativa de planificar con una política «más equilibrada y racional».









