PIEDRA SOBRE PIEDRA
Los arqueólogos que trabajan en la recuperación del convento gótico realizarán visitas guiadas por la zona. Además, la ruta, de una hora de duración, se completará con la proyección de un vídeo. La Oficina del Plan Especial de Bilbao La Vieja -que, junto con el Ayuntamiento, la Diputación y la sociedad pública, impulsa esta iniciativa- será la encargada de recoger las solicitudes de quienes quieran conocer sobre el terreno los detalles del hallazgo. Ayer, el alcalde, Iñaki Azkuna, y Ángel Nieva, director general de Bilbao Ría 2000, 'inauguraron' la temporada de visitas y se interesaron por la evolución del proceso.
«Aunque aún falta mucho por hacer, el aspecto de la excavación ya no va a cambiar mucho», explicó Mikel Neira, el director de los trabajos. En la zona, una superficie de 2.000 metros cuadrados donde ahora mismo trabajan ocho personas, puede apreciarse parte de las estructuras más importantes del conjunto religioso, que permanecían ocultas bajo los resto del cuartel Príncipe Don Alfonso, un edificio que se levantó en 1861 aprovechando los elementos constructivos del convento.
Restos humanos
Así, ya es visible una estancia con columnas que, según los expertos, puede ser una sala capitular, usada por los frailes para sus reuniones. También se aprecia la nave central de la iglesia, con seis capillas, un extremo del claustro y una zona con sepulcros. Porque, entre los objetos encontrados -rosarios, monedas, medallas, botellas para fármacos y munición-, también hay restos humanos. «No se han podido cuantificar aún. Algunos están en sepulcros, pero, sobre todo, han aparecido entre los escombros, porque en el siglo XIX saquearon los enterramientos y los cambiaron de sitio», apuntó Leandro Sánchez, arqueólogo responsable del estudio, quien también destacó el hallazgo de «escudos tallados en piedra, escultura decorativa y un arco que podría pertenecer al triforio».
El proceso de excavación finalizará, previsiblemente, a finales de año. Entonces, los arqueólogos del equipo Qark -implicados en la recuperación de la catedral de Vitoria y la muralla del Casco Viejo bilbaíno- ofrecerán los resultados de su estudio a Bilbao Ría 2000 para que se decida si se sigue adelante con la construcción del párking y la reurbanización de la plaza sin modificar el proyecto inicial, lo que implicaría volver a 'tapar' el yacimiento, o si introduce cambios en la actuación para respetar total o parcialmente las ruinas. «Hasta marzo, aproximadamente, no se sabrá», adelantó ayer el presidente de la sociedad, Ángel Nieva.









