No obstante, el PP exigió celeridad en la aprobación del plan de gestión que garantice su supervivencia en el territorio vizcaíno. Catalogada como vulnerable por el Gobierno vasco, corre un serio riesgo de desaparición en el humedal de Bolue y el Gobela, sus otros dos hábitats. El grado de entendimiento fue tal que el juntero Arturo Aldecoa aceptó incluso retirar la proposición no de norma presentada con la intención de dar luz verde «cuanto antes y sin nuevas demoras» al plan de gestión.
La titular de Agricultura, Irene Pardo, recogió el guante y se comprometió a presentarlo en los próximos meses. «Será lo antes posible», garantizó. Aldecoa confió en «la palabra» de la diputada, aunque espera que no se demore «hasta el año 2200», ironizó. Sobre todo, porque la población de 'peces espinosos' desciende de forma alarmante. Si en 2002 había «706 ejemplares por cada 100 metros cuadrados» del río Castaños, esa cifra se ha reducido a 254 en la actualidad.









