Tras conocer la noticia, un grupo de rescate de montaña de la Brigada Móvil de la Ertzaintza se desplazó de inmediato al lugar indicado en un helicóptero, ya que la complicada orografía del terreno imposibilitaba un rescate por tierra. El cazador fue trasladado en esta aeronave hasta una campa cercana, donde fue atendido por personal sanitario de otro helicóptero, esta vez el de Osakidetza, que únicamente pudo certificar su fallecimiento. Este último aparato, adquirido por el departamento vasco de Sanidad para el traslado de heridos en accidentes, entró en funcionamiento el pasado mes de enero.









