
LOS DATOS
En ambos casos sus rivales militan en la misma categoría, y no como le sucediera la temporada pasada al Fundación que tuvo que enfrentarse a la Gimnástica de Torrelavega y al Sant Andreu, de Segunda B. Por eso son clubes, a priori, a los que se les puede ganar. Por mucho que el Mirandés asuste con sus actuales números (34 puntos, once victorias, un empate, ninguna derrota, 30 goles a favor y dos en contra) el Fundación puede mostrar cuál es su potencial de cara a la fase de ascenso de junio.
El equipo castellano, con Miguel Sola como entrenador, intenta lograr el ascenso de categoría por lo que, como ya hiciera en el pasado ejercicio, ha vuelto a reunir jugadores contrastados y con la calidad suficiente como para seguir intentándolo. Con Triviño en la portería; con hombres curtidos en la zaga como Mateos, Marín, Txejo, Jon Gebara o Ateca; con el control del riojano Iván Agustín y el trabajo que ofrece Mayordomo, con el oficio de Denis González o de Núñez; y un ataque liderado por Infante (9 goles) y secundado por dos ex jugadores del Haro, Raúl Salcedo y Joseba, y por el ex del Varea, Rubén Pérez.
«Plantilla competitiva»
Antonio Hidalgo, presidente del Fundación, reconoce que «será difícil porque es un gran equipo. Está intratable en su grupo. Pero queremos dar guerra y nosotros también contamos con una plantilla que se está mostrando muy competitiva».
Por su parte, Luis Salazar, su homólogo en el Haro, señala que «estoy disconforme con el sorteo y voy a remitir una carta a la Riojana y a la RFEF porque si era un sorteo por proximidad geográfica nos debía haber tocado el Mirandés y al Fundación el Oberena». En este sentido, remarca que «nos han privado de poder presenciar un derbi que hubiera ilusionado a nuestra afición», así como de hacer una buena taquilla.





