
LAS SORPRESAS
Equipos ambiciosos como el Valladolid y, últimamente, el CAI, se han convertido en jueces del campeonato. Pero el tribunal cuenta con nuevos miembros. El Naturhouse le quitó un punto al Portland el año pasado. Fue el primer tropiezo de los navarros, jornada nueve, que hasta entonces iban imparables hacia el título. No lo consiguieron. Al Ademar se le empachó el Torrevieja, al que no pudo doblegar ni en casa ni fuera (empate a 28 en ambos encuentros). La memoria juega malas pasadas y esta temporada los alicantinos asaltaron León (32-33).
2006-2007 no fue la temporada de Barcelona ni Valladolid, cuarto y quinto clasificado, los más damnificados en los enfrentamientos directos. Los de Espar, por entonces técnico culé, cayeron en Granollers (27-26) y en Zaragoza (30-28), donde por cierto este curso han vuelto a suspender (37-33). Y los de Pastor tropezaron en Algeciras (36-35) y Almería (33-31), y no pudieron vencer en Altea (32-32), Santander (32-32) ni Torrevieja (26-26).
Cada vez más cerca
Pero el comienzo de este curso ha sido aún más complicado para todos los 'grandes'. De nuevo, exceptuando al Ciudad Real, líder con sólo una derrota en León. También marcha bien el Barcelona, segundo, a pesar de perder ante el CAI. Pero los demás no levantan cabeza.
En tan sólo ocho jornadas, el Portland ha podido perder sus posibilidades de ganar la Asobal. La derrota en casa ante el Antequera (28-29) ha sido, hasta el momento, la sorpresa de la temporada, aunque los navarros también han empatado en casa de un guerrero Octavio (27-27). Los gallegos también arrancaron un empate, idéntico resultado, al Ademar.
Los de Jordi Ribera perdieron poco después ante su bestia negra de los últimos tiempos. Su balance con el Torrevieja en sus últimos tres enfrentamientos es negativo: dos empates y una derrota.
Pierden el tren de cabeza demasiado pronto, aunque el Valladolid se lleva la palma. Tras caer en Logroño (27-25), repitieron en Eibar (30-29) y se encuentran en una inesperada séptima posición, tras la revelación, el Torrevieja, y empatados con Antequera y Arrate. Escasas diferencias entre casi todos.
El Naturhouse, que ha pinchado ante equipos inferiores, sobre todo fuera de casa, está a dos puntos de los vallisoletanos, pero tras su última derrota en Santander, tiene precisamente al Teka también a dos.
La liga se está igualando. Lo imposible se ha convertido en posible, los marcadores se ajustan cada vez más y los 'pequeños' van creciendo. En éstas llega el Ademar. Puntuar sorprendería, pero no sería un milagro.





