
«La participación nos ha parecido sorprendente, por alta, algo que es bueno; pero también es cierto que no esperábamos que sólo 400 personas apoyasen la instalación de una central, al margen de cualquier posicionamiento. Me parece muy sorprendente el resultado», explicó.
Eso sí, Clemente incidió en aclarar que en ningún caso se puede decir que «el resultado esté diciendo que 12.000 personas en Miranda no quieren que se desarrolle la ciudad. Ni mucho menos». Y es que, para él está claro que «el crecimiento industrial, afortunadamente, no se basa sólo en una instalación como esta. Hay otras muchas cosas».
De ahí que no se deba, de ninguna manera, condicionar esta votación a la llegada de futuras inversiones. «Hay otras muchas empresas que se están poniendo en Miranda, que se quieren poner y van a seguir queriéndolo hacer. El rechazo a la térmica no supone ningún freno». Por eso, fue tajante al asegurar que «es bastante injusto y mezquino que se empleen esos argumentos».





