
Pese a que las instalaciones están preparadas para recibir a sus primeros huéspedes, todavía queda un asunto pendiente antes de que abra sus puertas de manera oficial. «Estamos a la espera de que el Ayuntamiento de Erandio nos conceda la licencia, que creemos que llegará en los próximos días», reveló el director del centro, Josu Alda. Hasta ahora cuentan con una docena de reservas, todas procedentes del Igualatorio, y ya han llevado a cabo otras sesenta entrevistas con personas interesadas en hacerse con una plaza. El precio por estancia oscila entre los 60 y los 90 euros diarios, en función de cada caso.
El nuevo centro, que ocupa los terrenos del antiguo Hogar-Escuela de La Casilla, tiene una superficie de 10.300 metros cuadrados y ha supuesto una inversión de 16 millones de euros. La residencia dispone de 140 habitaciones -84 dobles y 56 individuales- divididas en siete módulos autónomos conectados entre sí. De forma que se pueda agrupar a cada cliente en función de sus necesidades. Cada bloque acogerá a una treintena de personas.
La comunicación entre las habitaciones y los asistentes se llevará a cabo mediante un moderno sistema que permitirá incluso registra el tiempo que se tarda en acudir a una llamada o la atención prestada. La residencia cuenta con una plantilla de cien profesionales compuesta, entre otros, por un médico geriatra, un psicólogo, un fisioterapeuta y un equipo de enfermeras, así como monitores y trabajadores sociales.









