Existe ya un principio de acuerdo entre nacionalistas y socialistas para respaldar la propuesta presupuestaria del tripartito. El compromiso se alcanzó en Madrid, en el mismo momento en que los parlamentarios del PNV aceptaron respaldar en el congreso las cuentas del Estado para 2008, presentadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Se selló así un acuerdo de apoyo mutuo, a la espera de concretar algunas concesiones que el Ejecutivo vasco debería hacer para satisfacer las demandas de los socialistas.
El PSE, sin embargo, ya ha manifestado su oposición frontal a aprobar la disposición adicional séptima del proyecto de Presupuestos de la comunidad autónoma, en la que el Gobierno ha introducido un texto que serviría para oficializar la creación de esa entidad financiera, destinada a gestionar los depósitos de la Administración pública, a centralizar la emisión de deuda y también a conceder créditos, incluso a empresas privadas.
Los socialistas, que pretenden arrancar en estas negociaciones cambios en el Presupuesto en materia social y en la financiación de los ayuntamientos, quieren conseguir también que se retire la creación del banco. El PSE ha pedido al Gobierno que remita al Parlamento un proyecto específico sobre el tema.







